El arrestado, que ya contaba con una condena previa y una detención en febrero, realizaba las supuestas agresiones en su consulta privada de Telde
La Policía Nacional ha detenido este martes en Las Palmas de Gran Canaria a un médico de 37 años justo cuando salía de su domicilio. Los agentes le atribuyen la agresión sexual a diez mujeres a las que atendía en su consulta ubicada en el municipio de Telde. El facultativo ya arrastra un historial conflictivo, pues las autoridades lo arrestaron por hechos similares el pasado mes de febrero y cuenta, además, con una condena en su pasado.
Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Canarias confirman que el detenido pasará este miércoles a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de la capital grancanaria. Este órgano judicial ordenó su arresto inmediato tras recibir nuevas denuncias que vinculan al médico con agresiones sexuales y delitos contra la intimidad de las pacientes que acudían a su centro.
Un historial de reincidencia y medidas cautelares
El investigado ya no desempeña funciones dentro del Servicio Canario de la Salud, sino que desarrollaba su actividad profesional en una consulta de carácter privado, según han precisado fuentes de la Consejería de Sanidad. Durante su anterior detención, ocurrida el 3 de febrero por agredir supuestamente a dos pacientes, el juez le impuso una orden de alejamiento de las dos víctimas como medida cautelar para proteger a las denunciantes.
En aquel primer episodio, las víctimas relataron haber sufrido tocamientos y comportamientos de índole sexual durante las consultas médicas de urgencias. La investigación policial de entonces reveló que el facultativo se aprovechaba de su condición de médico y de la vulnerabilidad de las pacientes para cometer los abusos dentro de la impunidad que le otorgaba su despacho.
Además de practicar la detención en la vía pública, la Policía Nacional ha realizado un registro exhaustivo en el domicilio del médico situado en la capital grancanaria. Durante la operación, los investigadores se han incautado de diversos dispositivos electrónicos que ahora analizan para determinar si existen más pruebas relacionadas con los delitos contra la intimidad que también le imputan en esta nueva fase del caso.


