Yolanda Díaz le ha dado al comité de expertos el plazo de tres semanas para presentar una propuesta de de subida del salario minímo interprofesional (SMI) para 2027 sin que haga que se pierda poder adquisitivo
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha pedido al comité de expertos que tengan listo para el final de este mes o el arranque de noviembre su propuesta de subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2027 y que su propuesta garantice que no se pierda poder adquisitivo.

Sun pérdida de poder adquisitivo
Durante la rueda de prensa para arrancar los trabajos de este comité, Díaz ha subrayado este jueves el mandato de cumplir con que el incremento garantice que no se pierda poder de compra aunque ha evitado hablar de porcentajes.
El IPC se ha disparado al 4,9 %, ha recordado Díaz, y el mandato que deben cumplir los expertos es que la subida «permita que no haya perdida de poder adquisitivo».
Junto a esto, ha recordado que el incremento debe garantizar que sea el 60 % del salario medio y tener en cuenta elementos como la productividad o el contexto económico.
Aprobación inminente
La intención del Ministerio de Trabajo es acelerar los plazos para poder dejar lista la subida cuanto antes y recuerdan que el Gobierno tiene plena potestad para elevar el SMI incluso en funciones.
Una vez que tenga el informe de los expertos, Díaz abrirá la mesa de diálogo social con patronal y sindicatos. Cuestionada por la decisión de plantear una nueva subida del salario mínimo con las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre, la vicepresidenta ha señalado que la vida de los trabajadores y las empresas «no se detiene por un proceso electoral».
«Todo continúa su curso con normalidad», ha defendido. Ha manifestado su confianza en que «todo el mundo haga un esfuerzo compartido» para lograr un acuerdo tripartito porque «estamos viendo que muchas familias se resienten por el impacto de la inflación».
Y ha defendido que se trata de una medida que ha de seguir su curso normal, que no puede verse retrasada por la convocatoria electoral porque «todas las empresas tienen que saber el 1 de enero cual es el salario mínimo». «Ya me gustaría darles un plazo, pero el año pasado los di y nadie los cumplió», se ha limitado a señalar.
«Una historia de éxito»
La vicepresidenta ha defendido que la historia de la subida del SMI es una «historia de éxito» y ha subrayado que los margenes y los beneficios empresariales estén en máximos y que «toca ajustarse el cinturón un poco por arriba no por abajo».
También ha explicado que ha pedido a los expertos que este año estudien, como novedad, el impacto del SMI en los salarios con menos renta, que es donde más impacta la inflación.
«El mundo se iba a caer, se iban a destruir miles de empleos, había sectores que no iban a sobrevivir (…) ninguna de estas realidades ha sido verdad«, ha dicho Díaz, que ha recordado que, desde 2018 el salario mínimo ha subido un 66 % de forma acumulada desde los 736 euros mensuales.
El Gobierno aprobó para este año un aumento del 3,1 % del salario mínimo interprofesional hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, 17.094 euros brutos anuales.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ya avanzó hace unas semanas que el SMI debería subir por encima del 5 % en 2027.


