La Delegación del Gobierno en Ceuta ha insistido en que «no sabía nada» de los mensajes del CNI sobre una alerta de entrada masiva
El jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, ha presentado su dimisión tras la publicación de los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) donde se le relaciona con los avisos un día antes de que se produjera la entrada masiva de inmigrantes los días 30 y 31 de julio.
En los informes del Centro Nacional de Inteligencia hechos públicos por el Gobierno, se incluye una conversación que Gonzalo Sanz mantuvo por WhatsApp con un miembro del CNI cuyo contenido no trasladó al delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez.

La propia autoridad gubernativa ceutí indicó este miércoles que no se había informado de esta conversación ni de ningún mensaje de WhatsApp del CNI y que, por tanto, desconocía cualquier alerta al respecto.
Gonzalo Sanz ha puesto en conocimiento este mismo jueves al delegado del Gobierno de su decisión de dimitir de este puesto de confianza, argumentando «razones personales y familiares», según un escrito.
Versiones incompatibles
No obstante, ha aclarado que el motivo fundamental de la dimisión es la «evidente incompatibilidad entre su afirmación de que la información de mensajería escrita que se transmitió por el CNI el día 29 de julio fue transmitida por su personal al propio delegado ese mismo día» y las declaraciones del delegado del Gobierno en distintos medios «en las que afirma no haber recibido información por mi parte».
Por este motivo, ha explicado que ha tomado la decisión de renunciar a «su puesto eventual», si bien ha precisado que lo hace «sin la más mínima acritud hacia el delegado porque sabe que desde Delegación del Gobierno se ha trabajado de forma denodada para lograr acciones por parte del Gobierno central desde el primer minuto».
Tras confiar en que «Ceuta recupere cuanto antes la normalidad», ha indicado que espera que se proceda a realizar los trámites para que la renuncia sea efectiva este mismo viernes.
Gonzalo Sanz ocupaba el puesto desde febrero de 2025 después de que anteriormente hubiera realizado funciones de asesor en la Delegación del Gobierno y en los últimos tiempos estaba ejerciendo las labores de control de la Operación Paso del Estrecho (OPE), entre otras funciones.
La Delegación del Gobierno insiste en que «no sabía nada»
La Delegación del Gobierno en Ceuta se ha pronunciado sobre la polémica surgida entre el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y su ya ex jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz, y ha insistido en que «no sabía nada» de los mensajes del CNI sobre una alerta de entrada masiva, al contrario de lo manifestado por Sanz.
En un comunicado, la Delegación del Gobierno en Ceuta ha informado además de que Gonzalo Sanz ha presentado su dimisión a petición del delegado del Gobierno.
Sanz había informado de que había tomado la decisión de dimitir de ese puesto de confianza por «razones personales y familiares», aunque aclaraba que el motivo fundamental de su marcha era la discrepancia de versiones con el delegado.
El PP responde a Marruecos
El Partido Popular ha respondido este viernes al comunicado del Ministerio de Exteriores de Marruecos asegurando que «nada está por encima de la defensa de España» y reivindicando la protección de las fronteras, la seguridad de los ciudadanos y la integridad territorial.
El PP considera que la entrada masiva registrada en Ceuta el pasado 30 de julio constituye una «violación grave» de la integridad territorial española y europea y un «ataque híbrido» mediante la instrumentalización de la inmigración irregular. En este sentido, atribuye a Marruecos responsabilidad «por acción u omisión» y reclama una investigación rigurosa de lo ocurrido.
La formación popular exige además respeto a las instituciones españolas y a la investigación judicial en curso, subrayando que corresponde exclusivamente a la justicia determinar los hechos y posibles responsabilidades. A su juicio, ningún pronunciamiento externo debe interferir o condicionar el procedimiento.
El PP reclama también una actuación «leal y transparente» entre España y Marruecos y garantías de que una situación similar no vuelva a repetirse. Asimismo, pregunta al Gobierno español por qué no se ejecutan los retornos de las personas que entraron irregularmente, pese al supuesto compromiso de Marruecos de readmitirlas, y cuestiona que los menores permanezcan alejados de sus familias.
Por su parte, Marruecos acusa a sectores políticos y mediáticos españoles de utilizar al país como «chivo expiatorio» con fines internos y denuncia una escalada «irracional y populista». Rabat también cuestiona actuaciones de instituciones legislativas y judiciales españolas que, a su juicio, generan discordia.


