Estas máquinas operarán en terrenos con pendientes extremas para mejorar la seguridad de los retenes forestales en las islas
La Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias presentó en La Palma tres nuevos robots para los EIRIF. Estos equipos tecnológicos refuerzan la prevención de incendios forestales en zonas de difícil acceso y orografía compleja. Las unidades facilitan las labores de gestión forestal y minimizan los riesgos para el personal especializado en el terreno.
El Gobierno de Canarias invierte 708.556 euros en estos dispositivos de radiocontrol. Los robots trabajan con total eficiencia en pendientes de hasta 55 grados de inclinación. Su sistema de orugas inteligentes garantiza una tracción óptima en las superficies más complicadas.
Tecnología para terrenos difíciles
Cada unidad incluye una cámara integrada para el pilotaje a distancia con seguridad. Las máquinas realizan tareas de desbroce forestal y trituración de biomasa de forma automática. También apoyan en el movimiento de materiales y la eliminación de cepas en el monte.
La dotación inicial se concentra en La Palma para formar a los operarios. Posteriormente, cada una de las «islas verdes» contará con su propio robot multifunción. El Hierro y La Gomera recibirán sus equipos tras la puesta a punto necesaria.
Salto cualitativo en seguridad
El consejero Mariano H. Zapata destaca que esta tecnología supone un avance operativo importante. Los equipos permiten actuar en lugares donde el trabajo manual conlleva un riesgo elevado. La modernización del servicio busca reducir la exposición al peligro de los trabajadores.
Junto al consejero, Miguel Ángel Morcuende y Mónica Gómez asistieron a la demostración técnica. Las autoridades comprobaron la versatilidad de los implementos que portan estas nuevas máquinas. La estrategia regional prioriza la eficiencia en las labores de limpieza de los montes.
Estos robots se suman a un operativo que cuenta ya con 46 medios disponibles. La flota incluye vehículos todoterreno, autobombas, camiones multiforestales y diversos drones de vigilancia. El servicio también mejora los trajes ignífugos para garantizar la máxima protección individual.


