Un gol de Saka fue suficiente para que el Arsenal dispute la final de la Liga de Campeones dejando a las puertas al Atlético de Madrid
El Arsenal, con un gol de Bukayo Saka, venció al Atlético de Madrid (1-0) y jugará la segunda final de la Liga de Campeones de su historia.
Los ‘Gunners’, que no estaban en el partido por el título desde 2006, se adelantaron por medio de Saka en el último minuto de la primera mitad y aguantaron el resultado para negar a los de Diego Simeone su cuarta final.
El equipo inglés se medirá al Bayern de Múnich o al Paris Saint Germain el próximo 30 de mayo en Budapest.
Había optimismo en el entorno del Atlético. El contexto, el recorrido previo y la sensación de redención hacían pensar que esta vez el desenlace sería distinto. Sin embargo, el destino volvió a ser adverso. El equipo dirigido por Diego Simeone, que ha perseguido insistentemente el máximo título europeo, se queda nuevamente sin premio, pese a su esfuerzo constante y competitividad.
Partido igualado
El partido se desarrolló con máxima tensión, propio de dos equipos conscientes de la magnitud de la oportunidad. Ambos, considerados entre los mejores sin haber ganado nunca la Champions, afrontaron el encuentro con cautela, sabiendo que cualquier error sería decisivo. El Atlético dispuso de dos ocasiones en la primera mitad, pero no logró concretarlas, algo que acabaría siendo determinante.
El Arsenal, sin necesidad de dominar claramente, aprovechó su momento. Justo antes del descanso, tras un fallo defensivo del Atlético, Bukayo Saka marcó el 1-0 tras una gran intervención previa de Oblak. Ese gol cambió el rumbo del encuentro y dio ventaja a los ingleses.
En la segunda mitad, el Atlético asumió más riesgos y buscó el empate con mayor insistencia. Sin embargo, desperdició una ocasión clarísima en botas de Giuliano Simeone, que no logró marcar tras superar al portero. Esa jugada fue el punto de inflexión definitivo, simbolizando la falta de acierto que condenó al equipo.
El pitido final dejó imágenes de tristeza entre los aficionados rojiblancos, que ven cómo se repite el mismo desenlace doloroso. Mientras tanto, el Arsenal avanza hacia la final con la oportunidad de conquistar el título que le falta, en un momento histórico para el club y su entrenador, Mikel Arteta.


