Las noches en las playas despertaron la pasión de la científica canaria, Mar Carretero, por el universo y la llevaron a ser reconocida por sus investigaciones sobre estrellas fugitivas
Las noches estrelladas de Lanzarote marcaron la infancia y el futuro de la astrofísica Mar Carretero. Desde pequeña, recuerda acudir con sus padres a la playa y contemplar la Vía Láctea en un cielo limpio y oscuro, una experiencia que, según explica, resulta casi imposible en muchos lugares del mundo.
Aquellos paisajes y el contacto con el firmamento despertaron una curiosidad que acabaría guiando toda su trayectoria científica.
Además, esa pasión la llevó a estudiar Astrofísica en Barcelona y a especializarse en el estudio de las llamadas “estrellas fugitivas”, astros que se desplazan a gran velocidad por la galaxia.

Mayor inversión en ciencia en España
Además, su investigación, que desarrolló junto a sus supervisores, la reconocieron con el Tercer Premio Vanguardia de la Ciencia, destinado a mujeres que lideran investigaciones en España. Además, la propia científica admite sentirse identificada con esas estrellas que desafían las normas establecidas: “Un poco sí, un poco me siento estrella fugitiva”.
Pese a desarrollar su carrera lejos de Canarias, Carretero asegura mantener un fuerte arraigo con Lanzarote y reconoce que volver a la isla le ayuda a recuperar energía e inspiración.
Además, reivindica una mayor inversión en ciencia en España y expresa su deseo de regresar algún día a las islas para compartir su experiencia y servir de referente a futuras generaciones de niñas fascinadas por la belleza del cielo nocturno.


