El bebé falleció por un traumatismo craneoencefálico y el caso se ha esclarecido con prisión provisional de se padre

La Guardia Civil ha esclarecido la muerte violenta de un bebé de 23 días ocurrida el pasado mes de abril en la isla de Lanzarote, en la que ha sido detenido su padre como presunto autor de un delito de homicidio imprudente y otro contra la seguridad vial.
La investigación se desarrolló por el Equipo de Homicidios-Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Las Palmas, que ha determinado como causa del fallecimiento un traumatismo craneoencefálico.
Los hechos se iniciaron el 12 de abril de 2026, cuando los padres del menor acudieron a dependencias policiales en Tinajo solicitando ayuda urgente.
Lesiones compatibles con una muerte violenta
Agentes de la Policía Local, junto a un sanitario fuera de servicio y personal del 112, iniciaron maniobras de reanimación antes de su traslado al Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa de Arrecife y posteriormente al Hospital Universitario Insular Materno Infantil de Gran Canaria, donde el bebé falleció el 15 de abril.
La investigación incluyó análisis médicos, testificales y grabaciones de videovigilancia, que situaron al padre solo con el menor durante varios minutos antes de que presentara los síntomas graves. Además, la autopsia confirmó la existencia de lesiones compatibles con una muerte violenta.
El investigado alegó un incidente durante la conducción, aunque la Guardia Civil constató que carecía de permiso de conducir. Finalmente, la jueza de Arrecife ha decretado su ingreso en prisión provisional.


