Piedra volcánica y plantas autóctonas para la última misa del papa en España

El arquitecto Alejandro Beautell se encarga del diseño del altar, mobiliario y espacios aledaños para este evento histórico

Piedra volcánica y mil plantas autóctonas rodearán al papa León XIV en su última misa en España, el próximo 12 de junio en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde el arquitecto Alejandro Beautell ha diseñado un altar que tendrá a sus espaldas el mar, el testigo silencioso del drama migratorio.

Piedra volcánica y plantas autóctonas para la última misa del papa en España. EFE/Alberto Valdés

Oriundo de Tenerife y nacido en1978, Alejandro Beautell se encontraba en un taxi cuando recibió hace apenas dos meses una llamada del Obispado de La Laguna para encomendarle el diseño del altar, mobiliario y espacios aledaños para la misa del pontífice en el puerto.

Según relató a EFE, este momento le dejó algo «descolocado, contento y un poquito preocupado».

Experto en arquitectura religiosa

La elección no iba desencaminada: Beautell lleva casi 20 años trabajando en proyectos de arquitectura religiosa tanto en la restauración como en el diseño de iglesias de nueva planta, algunas de ellas galardonadas, como las de San Juan Bautista en El Hierro y Nuestra Señora de la Candelaria en Alcalá, en Tenerife.

Desde que recibió el encargo del altar, no paró de pensar y de darle vueltas para crear algo donde no hay nada y construir un relato para lo que, precisa, lo primero fue “tener el punto de humildad de dar un paso atrás y saber que la arquitectura aquí no es la protagonista: es el papa”.

“La arquitectura acompaña para que se vea bien al papa, que la eucaristía salga lo mejor posible y toda la belleza de la liturgia se desarrolle bien”, continúa el arquitecto tinerfeño, quien partió de la dicotomía entre lo universal —esto es, la Iglesia— y lo local.

EFE/EPA/Alessandro di Meo

Inspiración en el Vaticano

Para lo universal la respuesta la tuvo a través de la geometría, del estudio de la planta de San Pedro en el Vaticano en forma de cruz griega perfecta inscrita en un cuadrado que diseñó Bramante en el siglo XVI, pensada para situar a la Basílica en el centro de la cristiandad.

Ese eje se desplazará a la periferia el 12 de junio, cuando Tenerife sea «el centro del mundo de la cristiandad durante dos horas» y, por ello, Beautell simplificó esa geometría y elaboró un diseño a partir de la matriz geométrica de la planta de Bramante.

“¿Y cómo incorporamos lo local? Esa cruz griega se integra plenamente en nuestro territorio: sobre lava y vegetación volcánica, con más de mil especies cedidas por el Cabildo de Tenerife desde sus viveros, entre ellas cardones, dragos y tabaibas. Todo ello se asentará sobre picón y rocalla para crear cuatro grandes jardines en las esquinas”, apostilla.

El presbiterio se situar bajo una gran cubierta de 300 metros cuadrados y 28 metros de longitud. La construcción de esta estructura metálica en tan poco tiempo se ha convertido en uno de los mayores retos técnicos del proyecto.

Beautell no quería que la cubierta tuviera apoyos intermedios, por lo que se sostendrá sobre cuatro pilares y será elevada posteriormente con la ayuda de grandes grúas.

Altar de la cátedra de la Basílica de San Pedro. EFE/EPA/Alessandro Di Meo

Un espacio pensado para el Santo Padre

Unos 200 operarios de 15 empresas se afanan en la construcción de estos elementos en el puerto de la capital tinerfeña, edificados además de tal forma que puedan soportar, si fuera necesario, rachas de viento «de la intensidad del Delta», precisa el arquitecto.

Un rombo situado justo en el centro de esta esbelta estructura, que tendrá un acabado en forma de rugosidad volcánica, filtrará la luz del Sol sobre el pontífice justo a mediodía, cuando comience la misa.

La cruz que ocupa el eje central de todo oficio religioso corresponderá a la talla del Cristo de La Laguna sobre un lienzo «blanco neutro», y la imagen de la Virgen de Candelaria ocupará un lugar destacado en un lateral como símbolo de la devoción popular, «cerca de nuestros jardines, de nuestra rocalla como cuando apareció en una cueva a los aborígenes», según relata la tradición.

Por otro lado, el diseño de la silla del papa estará basado en la misma matriz del Vaticano, «en la belleza del orden oculto que hay en la geometría», todo en blanco a partir de madera de fresno a la que se dará una veladura que permite ver la veta.

Pero Bramante trabajaba para la eternidad «y nosotros trabajamos para dos horas», pese a lo cual Alejandro Beautell tuvo claro que no quería diseñar un escenario sino «arquitectura de peso, de gravedad, porque ahí va a pasar algo importante, histórico y para los creyentes, con un sentido profundo».

Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Imagen del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife

Testigo del drama migratorio

El espacio celebrativo se ha dispuesto de modo que el pontífice se sitúe casi tres metros por encima de la dársena, con la ciudad ante su mirada y el mar como fondo, “testigo silencioso del drama migratorio que da sentido profundo a la visita”.

Por este motivo, el arquitecto tinerfeño desea que toda la estructura metálica utilizada para la liturgia «de fruto» se reutilice para el diseño de la futura Casa León XIV de acogida a migrantes que proyecta el Obispado de Tenerife.

Además Beautell, que se mueve «entre dos Leones» puesto que es padre de un bebé que comparte nombre con el pontífice, ha diseñado también el espacio en la plaza del Cristo de La Laguna donde el papa celebrará un encuentro con entidades del tercer sector que trabajan con migrantes.

En este caso volverá a imperar la austeridad, con un asiento para el papa que tendrá el Santuario del Cristo a un lado y las montañas de San Roque por detrás, una cruz confeccionada con madera de cayucos y una frase del evangelio según Mateo: «Fui forastero y me acogieron» que, apunta Beautell, «va justo al centro» de la visita papal.

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