Las presas de La Gomera rozan el lleno tras el paso de la borrasca

Las reservas hidráulicas de la isla alcanzan los 4 millones de metros cúbicos y regalan estampas históricas en barrancos y cascadas

La lluvia transforma el paisaje de La Gomera tras el reciente temporal de estos últimos días. El agua acumulada en las presas alcanza los 4 millones de metros cúbicos, unas cifras impensables hace tan solo un año en la isla.

Informa: Redacción Informativos RTVC

La borrasca deja un balance muy positivo para el sector hídrico insular. Las presas almacenan actualmente cuatro millones de metros cúbicos de agua en sus depósitos. Esta cifra representa casi la totalidad de la capacidad máxima de la isla.

Unas reservas de agua casi al límite

El sistema cuenta con un límite total de cinco millones de metros cúbicos. El presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo, destaca la importancia de este volumen recuperado. Los embalses garantizan ahora el suministro para los próximos meses de sequía estival.

Sin embargo, la situación varía ligeramente según la zona geográfica de la isla. La pluviometría no ha favorecido de igual manera a todos los municipios gomeros. Algunas áreas mantienen registros inferiores a pesar de la intensidad de las lluvias.

Contrastes en los municipios del norte y sur

El término municipal de Agulo presenta la circunstancia más complicada de la isla. La presa de Amalahuigue, la de mayor capacidad, se encuentra solo al 20 %. Los técnicos vigilan de cerca este embalse por su importancia estratégica regional.

Por otro lado, la zona de Alajeró tampoco ha recibido grandes cantidades de agua. El Gerente del Consejo Insular de Aguas confirma que allí llovió con menos fuerza. A pesar de esto, los barrancos de la zona han corrido con alegría.

Estas diferencias marcan la gestión del agua para el presente año agrícola. Las autoridades locales analizan estos datos para planificar el reparto del recurso hídrico. El objetivo principal es optimizar las reservas actuales en beneficio de todos.

Beneficios para el ecosistema y los acuíferos

El agua que fluye hacia el mar cumple una función vital importante. Estas escorrentías ayudan a recargar los acuíferos naturales de forma constante y necesaria. El ciclo hidrológico recupera así su equilibrio tras muchos años de escasez.

Además, la lluvia permite recuperar los ecosistemas propios de la geografía insular. La vegetación renace con fuerza gracias a la humedad que impregna los suelos. El paisaje se transforma en un espectáculo visual difícil de olvidar hoy.

La borrasca regala así un respiro necesario para la agricultura y el consumo humano. La isla celebra este éxito hídrico como una victoria frente a la sequía persistente. La Gomera recupera su esplendor natural gracias a la fuerza de estas precipitaciones históricas.

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