Santa Cruz pide a la DGT un año para adaptar los semáforos a la nueva normativa

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife considera necesario disponer de tiempo para revisar los 138 cruces afectados y realizar estudios de tráfico que permitan aplicar los cambios con garantías de seguridad

Santa Cruz pide a la DGT un año para adaptar los semáforos a la nueva normativa
Imagen de archivo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través del área de Movilidad y Accesibilidad Universal, que dirige Evelyn Alonso, ha solicitado a la Dirección General de Tráfico (DGT) un plazo de un año para aplicar la nueva normativa sobre semáforos, que entra en vigor este jueves. El Consistorio considera necesario disponer de ese periodo para realizar un análisis exhaustivo de la red municipal y garantizar la seguridad de la ciudadanía.

El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, destaca que “la seguridad de la ciudadanía es un objetivo prioritario, por lo que la aplicación de cualquier medida debe incluir un estudio pormenorizado para que se pueda acometer con todas las garantías”.

138 cruces y 262 actuaciones

Bermúdez insiste en que “el reducido margen de tiempo desde la aprobación del Real Decreto del pasado 24 de junio que modifica el Reglamento General de Circulación impide que se pueda llevar a cabo una actuación compleja sin poner en riesgo la movilidad y la seguridad de los residentes y visitantes de la ciudad”.

Por su parte, Evelyn Alonso explica que “la nueva normativa de la Dirección General de Tráfico, cuya ejecución recae en los ayuntamientos, incluye cambios importantes en los pasos para peatones con semáforo, estableciendo que la luz ámbar intermitente no coincida con la verde para viandantes”.

La responsable municipal añade que “esta medida, además de obligar a la actuación física sobre la actual semaforización, afecta a la mayoría de los cruces de la red municipal, en concreto a 138, y requiere de alrededor de 262 actuaciones, teniendo que intervenir sobre más de 122 instalaciones y modificar la programación en al menos 59 cruces”.

Estudios individualizados y simulaciones de tráfico

Alonso considera que la dimensión de la actuación impide aplicar una solución uniforme a toda la red. “Esto, explica, “hace imposible que se pueda abordar la medida con una actuación estandarizada, siendo necesaria una revisión individualizada de cada cruce, mientras que en las intersecciones críticas se tendrán que efectuar estudios y simulaciones de tráfico para evaluar previamente las consecuencias de las diferentes alternativas para evitar afectaciones tanto en materia de movilidad como de seguridad”.

La concejala señala además que la necesidad de evaluar los efectos de la nueva regulación cobra especial importancia tras los resultados de las primeras pruebas realizadas en la ciudad, en las que, según afirma, se han detectado efectos negativos sobre el tráfico y la seguridad.

La modificación de las secuencias semafóricas afecta a distintos elementos del funcionamiento de la red, entre ellos los tiempos de ciclo, la coordinación entre intersecciones, el reparto de tiempos entre movimientos y la capacidad global de las vías.

Adaptación de la infraestructura

Por este motivo, el Ayuntamiento plantea revisar de forma individualizada los cruces y realizar estudios y simulaciones de tráfico que permitan analizar las consecuencias de las diferentes alternativas antes de ejecutar los cambios.

La aplicación de la nueva normativa también exige adaptar físicamente la infraestructura pública existente. El proceso incluye planificación, suministro, instalación, programación, pruebas y puesta en servicio, además de la correspondiente inversión económica.

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