La Guardia Revolucionaria de Irán asegura que el fin de la guerra está en manos de su país y no de Estados Unidos
La Guardia Revolucionaria de Irán ha recalcado este martes que será Teherán «el que determine cuándo termina la guerra«, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara el lunes que la ofensiva militar junto a Israel contra el país asiático, lanzada por sorpresa el 28 de febrero, «está prácticamente terminada«.
«Estamos continuando la guerra con todo nuestro poderío y será Irán el que determine cuándo termina la guerra», ha dicho la Guardia Revolucionaria, que ha subrayado que «las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas para proteger el petróleo y la seguridad de la región«.
«Trump empezó la guerra mintiendo al pueblo estadounidense, pero ahora las respuestas de Irán le han dejado en un estado de confusión e indefensión», ha sostenido, antes de reseñar que el mandatario estadounidense «intenta presionar psicológicamente a Irán a través de mentiras y engaños».
Así, ha subrayado que «Irán está haciendo con valentía y una firme voluntad frente a las agresiones de Estados Unidos e Israel», al tiempo que ha esgrimido que «toda la infraestructura militar estadounidense en la región (de Oriente Próximo) ha sido destruida», según ha informado la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
«El fin de la guerra está en manos de Irán»
Por otra parte, ha puntualizado que «las Fuerzas Armadas de Irán están esperando a la Armada estadounidense y al portaaeronaves ‘USS Gerald Ford’ en el estrecho de Ormuz», antes de insistir en que «el fin de la guerra está en las manos de Irán«.
El comunicado ha sido publicado después de que Trump afirmara en una entrevista concedida a la cadena de televisión estadounidense CBS que considera que «la guerra está prácticamente terminada» porque a Teherán «no le queda nada en el sentido militar». «Se va a terminar muy rápido«, apuntó, antes de asegurar que Irán «no tiene Armada, ni comunicaciones, ni Fuerza Aérea».
El mandatario sostuvo además que está «pensando en tomar el control» del estrecho de Ormuz, situado entre la península Arábiga e Irán y una de las principales rutas comerciales de combustible del mundo, y amenazó a Teherán si interfiere en esta vía navegable. «Han disparado todo lo que tenían que disparar, y más les vale no intentar nada ingenioso o será el fin de ese país. Si hacen algo malo, sería el fin de Irán y nunca más se volvería a oír su nombre», zanjó.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel ha dejado hasta la fecha más de 1.200 muertos en Irán, según las autoridades. Entre los muertos figuran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel e intereses estadounidenses en países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.


