La medida busca concienciar a los visitantes y proteger este entorno natural y se contemplan multas de hasta mil euros por encender un cigarro
Desde hace una semana el Cabildo de Tenerife prohíbe fumar en el Parque Nacional del Teide. Las autoridades toman esta medida para prevenir incendios forestales. Además, buscan proteger este entorno natural único de las molestas colillas.
El verde de los árboles y la silueta del Teide contrastan con una realidad preocupante. Muchos visitantes dejan colillas abandonadas en diversos puntos del parque nacional. Por ello, las autoridades prohíben encender cigarros en toda esta zona protegida.
Prevención y sanciones
Un espacio libre de humo previene daños irreparables en la naturaleza. Muchos visitantes comparten esta idea y alertan sobre el riesgo de las colillas. Tanta vegetación seca puede arder rápidamente y provocar un grave incendio.
Precisamente, la administración tiene la firme intención de proteger el espacio frente a posibles conatos. Solo durante este mes, los equipos de emergencia han registrado tres alertas por fuego. Por lo tanto, eliminar los cigarros reduce drásticamente este peligro constante.
Asimismo, las nuevas normas establecen sanciones económicas importantes para los infractores. Los agentes pueden multar con hasta mil euros a quien encienda un cigarro. Sin embargo, la prioridad actual de las autoridades radica en la concienciación ciudadana.
Falta de información visible
Muchos visitantes todavía desconocen esta nueva normativa dentro del parque nacional. Algunos turistas caminan por los senderos con el cigarro en la mano. De hecho, afirman que no ven carteles informativos sobre la prohibición.
En consecuencia, los usuarios reclaman una mayor visibilidad de las nuevas reglas. Los visitantes aseguran que apagarían sus cigarros si vieran señales claras. Por consiguiente, consideran que unos carteles visibles resultarían muy útiles para todos.
Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, reconoce esta necesidad de información. Mientras llega la cartelería definitiva, los agentes de medio ambiente recorrerán la zona. Así, los guardas rurales informarán a los usuarios en lugar de sancionar inmediatamente.
Proteger un lugar único
Según el Cabildo, el objetivo principal no consiste en recaudar dinero con multas. Las instituciones buscan proteger entre todos este valioso entorno natural canario. En definitiva, el cuidado del parque depende de la responsabilidad de cada visitante.
Además, los más jóvenes también apoyan esta medida de conservación ambiental. Ellos recuerdan que existen otros lugares y momentos adecuados para poder fumar. De este modo, defienden mantener el aire completamente puro en la montaña.




