El próximo 26 de julio, la cantautora palmera, Valeria Castro, cierra la gira de su último trabajo marcado por la ternura, la honestidad y la conexión emocional con el público
Valeria Castro cerrará el próximo 26 de julio su gira de conciertos con una actuación muy especial en el Gran Canaria Arena. La cantautora palmera, una de las voces canarias más reconocidas en la actualidad, culminará así el recorrido de El cuerpo después de todo, un trabajo marcado por la ternura, la honestidad y la conexión emocional con el público.
La artista ha logrado consolidar una carrera ascendente desde que, siendo apenas una niña, descubrió que su futuro estaba ligado a la música. La artista, en una entrevista para el programa ‘Buenos días, Canarias, de Televisión Canaria, explicó que “los primeros recuerdos de la música son un poco en casa, por mis padres melómanos, pero sobre todo en la Escuela Insular de Música de La Palma y es verdad que con diez años es el primer recuerdo que tengo”.
Años después, una cuenta en redes sociales comenzó a popularizar sus canciones mientras seguía viviendo en La Palma. “Dejando que la pasión me guiara hasta el día de hoy”, resume sobre un camino en la música hasta ahora.

‘El cuerpo después de todo’
Su último álbum, El cuerpo después de todo, supone una declaración de intenciones artística y personal. En él, Castro explora emociones universales desde la intimidad que también caracteriza sus directos. Una sensibilidad que, según explica, tiene mucho que ver con sus raíces canarias.
“La ternura ha sido una palabra que me ha acompañado mucho en mi proyecto, en mi discurso y en mis principios. Y yo creo que si hablamos de cómo empieza la ternura en la vida, yo creo que es por idiosincrasia canaria, precisamente. Creo que a la vez que he ido describiéndome, hablando de mi trabajo, he ido formándome como persona y para formarme siempre he sido muy partidaria de mirar para atrás, mirar de dónde he venido, y estas islas siempre han estado presentes. Yo creo que esa ternura viene de casa. De casa, de donde surge todo”, afirma.
Nominada y premiada en numerosas ocasiones, la cantante recibió en 2024 la Medalla de Oro de Canarias, un reconocimiento a una trayectoria que también ha servido de inspiración para nuevas generaciones de artistas.
Proceso creativo
En ese proceso creativo y emocional, su hermana gemela, Paulina, ocupa un papel fundamental. “Mi forma de exponerme primero siempre pasa por mi hermana gemela, mi hermana Paulina, que yo creo que es el espejo que siempre he tenido en mi vida y sobre el cual puedo ver en la mirada qué significa para ella una canción, cómo lo siento y cómo lo vive”, explica. Para Castro, la honestidad es la principal guía de su trabajo: “Cuando estás escribiendo, cuando estás conectada con lo genuino de lo que podemos estar sintiendo como seres humanos, ahí ya hay un filtro previo”.
La artista reconoce que, como cualquier persona, también ha atravesado momentos complejos. “Lo más difícil supongo que es lo más difícil para cualquiera en la vida, como pueden ser los duelos, como pueden ser a veces nuestra vorágine que nos ubica mentalmente en sitios donde preferiríamos no estar, pero evidentemente yo soy muy consciente del privilegio que tengo y de lo bonito que es poder dedicarme a una profesión como esta”.
Momento especial
Entre los recuerdos más especiales de su carrera destaca uno vivido recientemente en su tierra natal. “El mejor momento, el más bonito que he vivido, fue poder tocar en 2024 en la plaza de mi pueblo, en Los Llanos de Aridane, para todo mi pueblo, sobre todo en frente de mi abuela”, confiesa.
También guarda un significado especial el primer concierto que ofreció durante la pandemia. “El primer concierto que hice sí era en esa época COVID en La Palma y siempre teniendo muy presentes las islas”, señala.
Más allá de la música, Castro reivindica la responsabilidad que conlleva su profesión. “Creo que, al final, el trabajo de una cantante, de una compositora, reside también en la responsabilidad que tienes en las palabras que usas, y para mí siempre ha sido algo que tener muy en cuenta, porque, al fin y al cabo, creo que la música es una de las herramientas más bonitas para poder llegar a la gente”.
Con la vista puesta en el concierto del 26 de julio en el Gran Canaria Arena, la artista asegura que será una cita cargada de emociones. “Creo que la gente lo va a disfrutar mucho, y sobre todo también el poder de llevar a los grandes espacios cosas tan frágiles, tan pequeñas, como las emociones y vulnerabilidades humanas”.
La actuación pondrá el broche final a una gira que ha confirmado a Valeria Castro como una de las voces más personales y emocionantes del panorama musical actual, siempre fiel a una identidad marcada por sus raíces canarias, la ternura y la autenticidad.


