El XI Clínic de Verano de Baloncesto entra en su recta final tras una primera semana de éxito, con cerca de un centenar de niños y niñas disfrutando del deporte de la canasta

El embajador olímpico de Canaluz, Carmelo Cabrera, lidera una actividad que la próxima semana vivirá una emotiva jornada de inclusión junto a la Asociación Felices con Narices, además del esperado Desafío Canaluz y la gran clausura del Clínic.

Carmelo Cabrera, embajador olímpico de Canaluz

Las Palmas de Gran Canaria, 9 de julio de 2026. Las canchas de Siete Palmas despiden hoy la primera semana del XI Clínic de Verano de Baloncesto que organiza la Asociación de Veteranos del Baloncesto de Gran Canaria con la colaboración de Canaluz y el apoyo del Cabildo de Gran Canaria, a través del Instituto Insular de Deportes de Gran Canaria, después de cinco intensas jornadas en las que cerca de un centenar de niños y niñas han convertido cada tarde en una auténtica fiesta del baloncesto.

Porque más allá de los ejercicios, las competiciones o la mejora técnica, el Clínic está siendo, sobre todo, un espacio de convivencia, aprendizaje y diversión. Un lugar donde el esfuerzo se mezcla con las sonrisas, donde el compañerismo nace casi de forma natural y donde el calor propio del verano grancanario se ha transformado también en una oportunidad para aprender que el deporte exige compromiso, constancia y superación.

Las altas temperaturas que han acompañado las sesiones vespertinas no han frenado en ningún momento las ganas de los participantes. Entre pausas para hidratarse, consejos constantes de los entrenadores y el permanente cuidado de la organización, las canchas han mantenido durante toda la semana un ambiente de enorme entusiasmo, con familias siguiendo la evolución de los pequeños desde la grada y un incesante sonido de balones botando, risas y aplausos acompañando cada ejercicio.

En el centro de toda esa actividad continúa una figura muy especial para el baloncesto canario: el embajador olímpico de Canaluz, Carmelo Cabrera, cuya cercanía con los niños y niñas se ha convertido en uno de los grandes atractivos del Clínic. El histórico internacional español comparte cada tarde no solo su experiencia deportiva, sino también valores como el respeto, la disciplina, el trabajo en equipo y la ilusión por seguir aprendiendo.

“Lo mejor es ver cómo disfrutan todos, independientemente del nivel que tengan. Aquí nadie viene solo a entrenar; vienen a hacer amigos, a compartir y a enamorarse todavía más del baloncesto. Esa es la verdadera victoria”, señala Carmelo Cabrera

Los propios protagonistas resumen mejor que nadie lo que están viviendo.
“Lo que más me gusta es que todos jugamos mucho y hacemos equipos diferentes cada día”, comenta Daniela, de 10 años.
“Pensaba que iba a ser muy difícil por el calor, pero cuando empiezas a jugar ni te acuerdas. Se pasa rapidísimo”, explica Alejandro, de 12 años.
“Entrenar con Carmelo es increíble porque siempre nos anima y nos enseña cosas nuevas”, añade Hugo, de 11 años.

Tras el descanso previsto para este viernes, el XI Clínic de Verano de Baloncesto retomará su actividad el próximo lunes para afrontar una segunda semana cargada de momentos especiales. Una de las citas más esperadas llegará el martes 14 de julio con una jornada dedicada a la inclusión, en la que los niños y niñas participantes compartirán la experiencia del Clínic con los chicos y chicas de la Asociación Felices con Narices, en una convivencia deportiva concebida para demostrar que el baloncesto es también una extraordinaria herramienta de integración, respeto y enriquecimiento mutuo.

Será, sin duda, una de las imágenes más emotivas de toda la edición. Canaluz volverá además a poner su sello a la actividad con la celebración del ya esperado Desafío Canaluz, una divertida competición que combinará habilidad, precisión y compañerismo, premiando no solo el talento deportivo, sino también la actitud, el esfuerzo y el espíritu de equipo. La gran clausura, prevista para el viernes 17 de julio, pondrá el broche final a dos semanas de intenso baloncesto con la entrega de medallas, trofeos, regalos y diferentes reconocimientos para todos los niños y niñas participantes, en una celebración que volverá a reunir a familias, entrenadores, organizadores y patrocinadores.

Desde Canaluz, su director de Comunicación y Marketing, Héctor M. Pérez Quevedo, destaca que “ver la ilusión con la que cada tarde llegan los niños y niñas confirma que apoyar iniciativas como ésta merece la pena. El deporte tiene una enorme capacidad para educar, integrar y transmitir valores, y para Canaluz es un orgullo formar parte de un proyecto que lleva once ediciones ayudando a construir personas a través del baloncesto”.

Esta undécima edición del Clínic cuenta también con el respaldo del Cabildo de Gran Canaria, a través del Instituto Insular de Deportes de Gran Canaria, cuya colaboración ha hecho posible la utilización de las canchas Pepe Armas, en Siete Palmas, como escenario de la actividad, además de contribuir con las camisetas oficiales y las medallas que recibirán todos los participantes en la jornada de clausura.

La colaboración entre Canaluz y la Asociación de Veteranos del Baloncesto de Gran Canaria trasciende además el ámbito deportivo. Gracias a este acuerdo, todas las familias participantes en el XI Clínic de Verano de Baloncesto pueden acceder a una oferta exclusiva de suministro eléctrico en condiciones especialmente ventajosas, una iniciativa con la que la comercializadora canaria quiere trasladar también el beneficio de su colaboración a quienes forman parte de esta gran experiencia deportiva.

Con una primera semana que ha superado las expectativas de participación y ambiente, el XI Clínic de Verano de Baloncesto afronta ahora su tramo decisivo con la misma energía, ilusión y ganas de seguir haciendo del baloncesto una experiencia inolvidable para cerca de un centenar de jóvenes deportistas.

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