Poema de Tomás Morales «Poemas de mar»

Poema de Tomás Morales «Poemas de mar» en la voz de Pilar Rumeu y Sergio Miró. Grabado en la Plaza de la Iglesia de Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria.

RTVC realiza un especial dedicado a Tomás Morales por la conmemoración del centenario de la muerte del poeta.

Poema de Tomás Morales «Poemas de mar»

I

PUERTO DE GRAN CANARIA SOBRE EL SONORO ATLÁNTICO,

con sus faroles rojos en la noche calina,

y el disco de la luna bajo el azul romántico

rielando en la movible serenidad marina…

Silencio de los muelles en la paz bochornosa,

lento compás de remos, en el confín perdido, 

y el leve chapoteo del agua verdinosa

lamiendo los sillares del malecón dormido…

Fingen, en la penumbra, fosfóricos trenzados

las mortecinas luces de los barcos anclados,

brillando entre las ondas muertas de la bahía;

y de pronto, rasgando la calma, sosegado, 

un cantar marinero, monótono y cansado,

vierte en la noche el dejo de su melancolía

II

La taberna del muelle tiene mis atracciones

en esta silenciosa hora crepuscular:

yo amo los juramentos de las conversaciones

y el humo de las pipas de los hombres de mar.

Es tarde de domingo: esta sencilla gente

la fiesta del descanso tradicional celebra;

son viejos marineros que apuran lentamente,

pensativos y graves, sus copas de ginebra.

Uno muy viejo cuenta su historia: de grumete

hizo su primer viaje el año treinta y siete.

en un bricbarca blanco, fletado en Singapoore…

Y, contemplando el humo, relata conmovido

un cuento de piratas, de fijo acaecido

en las lejanas costas de América del Sur…page115image3928138432

IV

Esta noche, la lluvia, pertinaz ha caído,

desgranando en el muelle su crepitar eterno, 

y el encharcado puerto se sumergió aterido

en la intensa negrura de las noches de invierno.

En la playa, confusa, resonga la marea,

las olas acrecientan en el turbión su brío,

y hasta el medroso faro que lejos parpadea,

se acurruca en la niebla tiritando de frío…

Noche en que nos asaltan pavorosos presagios

y tememos por todos los posibles naufragios,

al brillar un relámpago tras la extensión sombría;

y en que, al través del viento, clamoroso resuena,

ahogada por la bruma, la voz de una sirena

como un desesperado lamento de agonía…

IX

Hoy es la botadura del barco nuevo: Luisa-

María.-LAS PALMAS: lo han bautizado ayer;

su aparejo gallardo sabrá correr la brisa.

¡Por San Telmo, que es digno de un nombre de mujer!

Es blanco y muy ligero, de corto tonelaje

para darle más alas a su velocidad;

directo a las Antillas hará su primer viaje

al mando del más grande patrón de la ciudad.

¡Buen pilotol valiente, sesenta años al cuento

de la mar; diez naufragios, y, como complemento,

alma de navegante procelosa y bravía.

No hay temor por su barco; saben sus companeros

que antes de abandonarle, con él perecería:

que así han obrado siempre los buenos marineros…

X

Es todo un viejo lobo: con sus grises pupilas,

las maneras calmosas y la tez bronceada.

Solemos vagar juntos en las tardes tranquilas;

yo le estimo, él me llama su joven camarada…

Está bien orgulloso de su pasado inquieto;

ama las noches tibias y los días de sol;

y entre otras grandes cosas, dignas de su respeto,

es una, la más alta, ser súbdito español.

En tanto el mar se estrella contra las rocas duras,

él gusta referirme curiosas aventuras

de cuando fué soldado de la Marina Real;

de aquel famoso tiempo guarda como regalo,

la invalidez honrosa de su pierna de palo

y su cruz pensionada del Mérito Naval. ..

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