Fetave y UNAV presentan un plan de ocho medidas urgentes para proteger a más de 5.000 puntos de venta ante las cancelaciones y el bloqueo de rutas internacionales
La Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave) y la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV) han alzado la voz para solicitar un paquete de medidas extraordinarias de 400 millones de euros. Ambas entidades, que representan a más de 5.000 puntos de venta en todo el país, consideran vital este auxilio financiero para resistir las turbulencias económicas derivadas del conflicto en Oriente Medio.
Los representantes del sector ya han enviado su propuesta conjunta a la Secretaría de Estado de Turismo y a la Dirección General de Política Económica. El documento recoge ocho actuaciones estratégicas que buscan mitigar las consecuencias negativas que la inestabilidad internacional vuelca sobre su actividad diaria, según han confirmado a través de un comunicado oficial.
Inyección de liquidez y fondos de compensación
El pilar central de esta reivindicación económica reside en la puesta en marcha de una línea ICO extraordinaria de 250 millones de euros. Las agencias solicitan que estos préstamos funcionen preferentemente a un tipo de interés 0, con el objetivo de aliviar las graves tensiones de tesorería que provocan los reembolsos y las reubicaciones constantes de viajeros.
A esta línea de crédito se suma la petición de un fondo extraordinario de compensación dotado con 120 millones de euros. Este capital debería cubrir las pérdidas derivadas de cancelaciones inevitables y aquellos reembolsos que los proveedores internacionales no devuelven, además de sufragar los gastos de asistencia urgente a los clientes afectados.
Protección laboral y beneficios fiscales
La incertidumbre en los destinos turísticos ha llevado a las patronales a solicitar la habilitación de un mecanismo extraordinario de ERTE. Las agencias sostienen que esta herramienta resulta imprescindible para aquellas empresas cuya operativa sufra un impacto significativo por la situación geopolítica, protegiendo así el empleo especializado del sector.
En el plano impositivo, el plan plantea la adopción de medidas fiscales extraordinarias que compensen los costes de las cancelaciones por causas excepcionales. Los empresarios reclaman concretamente la posibilidad de realizar ajustes en el Impuesto de Sociedades y aplicar deducciones fiscales por los gastos que generan las reubicaciones de los viajeros.
Coordinación estatal y nuevos protocolos
Para mejorar la capacidad de respuesta, UNAV y Fetave exigen la creación de un canal permanente de coordinación con la Administración. Este foro debería contar con la presencia de los ministerios de Turismo y Asuntos Exteriores para ofrecer información actualizada sobre los destinos y gestionar de forma eficaz cualquier incidencia operativa o asistencia a ciudadanos en el extranjero.
En el terreno legal, el sector ve urgente aprobar un protocolo específico para la gestión de cancelaciones en crisis internacionales. Este marco normativo permitiría aplicar criterios homogéneos en toda la industria y garantizaría un reparto más equilibrado de las responsabilidades entre todos los actores que intervienen en la comercialización de un viaje.
El efecto dominó en las rutas hacia Asia y África
La crisis no se limita exclusivamente a los destinos de Oriente Medio, ya que las alteraciones en la conectividad aérea están golpeando itinerarios hacia Asia, África y Oceanía. Muchas de estas rutas dependen de escalas en los países del Golfo, lo que está provocando una oleada de modificaciones de rutas y cancelaciones en viajes de larga distancia.
Esta situación obliga a las agencias a afrontar reembolsos inmediatos a los clientes y a costear gastos de alojamiento y manutención para pasajeros bloqueados. El problema se agrava cuando los importes devueltos a los viajeros no pueden recuperarse de determinados proveedores internacionales, como hoteles o receptivos locales, dejando a la agencia española en una situación de total vulnerabilidad financiera.


