El alcalde del municipio grancanario de Guía, Alfredo Gonçalvez (PSOE), ha pedido disculpas este jueves tras haber dado positivo el pasado lunes en un control de alcoholemia
El alcalde del municipio grancanario de Guía, Alfredo Gonçalvez (PSOE), ha admitido los hechos y pedido disculpas tras dar positivo en un control de alcoholemia, si bien ha anunciado su intención de seguir al frente de la Alcaldía junto al grupo gobierno.

Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, el alcalde ha reconocido en una rueda de prensa que «los hechos ocurridos no tienen justificación alguna» y que asume «plenamente la responsabilidad de lo sucedido».
El alcalde ha destacado el trabajo llevado a cabo durante el último año y medio desde que accedió a la Alcaldía el actual grupo de gobierno tras una moción de censura, y ha afirmado que «se han sentado las bases de un futuro prometedor para Guía y hemos demostrado una forma diferente de hacer política».
Y por ello, ha afirmado que se siente en la obligación «de no defraudar a quienes han puesto su confianza e ilusión en este proyecto de cambio para este municipio».
Disculpas al grupo de gobierno
El regidor guiense ha trasladado sus disculpas a los miembros de su grupo de gobierno por el daño que esta situación ha podido generarles, y ha agradecido el apoyo que ha recibido estos días, que también ha trasladado a los concejales de la oposición por «la discreción y la lealtad mostrada».
Además, ha lamentado que este asunto haya sido utilizado como «arma arrojadiza por parte de un representante de un municipio hermano» (que no se cita), una actuación que ha calificado de «falta de lealtad institucional» y que «pone en riesgo unas relaciones que siempre se han caracterizado por el respeto y la cooperación» entre ambos.
El alcalde también pidió perdón a su madre e hija «por el dolor que les he causado estos días».
Según publicó Canarias 7, los hechos se produjeron durante la noche del lunes cuando circulaba por la avenida de España de San Bartolomé de Tirajana, donde fue sometido a un control de alcoholemia por la Policía Local y en las dos mediciones practicadas los marcadores arrojaron cifras de 0,72 y 0,7 mg/l, «muy por encima» del umbral tolerado.


