IES Teguise, Lanzarote
Ariadna Martel Santos, a sus 16 años, destaca como una joven con una perspectiva madura y un fuerte compromiso social. Su experiencia de vida es un testimonio de adaptación y superación, valores que ahora impulsa con una voz clara en favor de la inclusión y la accesibilidad.
Viajes, lecturas y una mente curiosa
Apasionada por el conocimiento y la aventura, lo que más disfruta Ariadna en su tiempo libre es viajar con sus padres o amigas, explorando nuevas culturas y horizontes, y leer, sumergiéndose en historias que amplían su visión del mundo.
Su trayectoria hasta la fecha está marcada por un buen rendimiento académico, lo que refleja su dedicación y capacidad intelectual.
Una experiencia que cambió su vida
La experiencia más transformadora para Ariadna llegó a los 15 años, cuando se encontró viviendo sola en un país extranjero, en un entorno completamente desconocido y con costumbres ajenas.
Lejos de desanimarse, supo adaptarse, enriqueciéndose culturalmente y encontrando apoyo en otras jóvenes españolas en su misma situación.
Esta vivencia marcó su carácter y su profunda comprensión de la importancia de la conexión humana y la flexibilidad.
Inclusión y lucha contra la desigualdad
Ariadna es una firme defensora de la lucha contra las desigualdades. Su mensaje es contundente: anima a no dudar nunca de que las discapacidades no interfieren en los sueños y metas que se propongan las personas.
Para ella, la inclusión es mucho más que una palabra; es crear un mundo donde todas las personas, sin importar sus diferencias, puedan participar plenamente, ser respetadas y sentirse verdaderamente parte de la sociedad.
Un mundo accesible empieza por la educación
Su visión para un mundo más justo se centra en la adaptación universal de los espacios. Ariadna reclama que todos los lugares —escuelas, trabajos, transportes, edificios, parques— estén completamente adaptados para que las personas con discapacidad puedan moverse con total libertad y seguridad.
Además, pone especial énfasis en el ámbito educativo, exigiendo que todas las escuelas valoren y apoyen a los estudiantes con discapacidad con materiales, profesionales y métodos pedagógicos adecuados, garantizando así un aprendizaje justo y equitativo para todos.


