La Junta de Personal acusa a los gestores del Consorcio de descuidar la seguridad del servicio
Los bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria acusaron este martes a sus responsables de mantener sin ejecutar 21,5 millones de euros en 2025. La Junta de Personal denunció en un comunicado que esta falta de inversión genera graves carencias materiales y pone en riesgo sus vidas. Esta protesta pública coincide con el inicio de la campaña de incendios forestales en la isla.

El portavoz de los trabajadores, José María Monzón, afirma que el Consorcio solo ha renovado cuatro de sus ocho camiones de primera intervención. Por lo tanto, los parques de Puerto Rico, La Aldea, San Mateo y Tejeda siguen esperando por estos vehículos nuevos. Esta situación limita de forma evidente la operatividad de los bomberos en estos municipios.
Además, la institución insular no ha renovado todavía ningún vehículo cisterna para la extinción de incendios. Por si fuera poco, el servicio carece actualmente de una autoescalera operativa en toda la isla de Gran Canaria. La única máquina disponible pertenece al parque de Telde y permanece averiada en Madrid desde hace año y medio.
Asimismo, la Junta de Personal recuerda que los parques de Arucas, Arinaga y Puerto Rico necesitan urgentemente incorporar sus propias autoescaleras. Sin embargo, los gestores del Consorcio de Emergencias todavía no han acometido estas compras tan necesarias. Por esta razón, el personal afronta los servicios en altura con serias dificultades.
Infraestructuras deficientes y desatención laboral
Por otra parte, los representantes sindicales denuncian el mal estado y las limitaciones de espacio que sufren las diferentes instalaciones de la isla. Los parques de Puerto Rico y Telde aguardan desde hace años por una ampliación de sus espacios. Igualmente, las dependencias de Arinaga precisan una reforma estructural inmediata debido a su deterioro.
En cuanto a la protección personal, los trabajadores alertan sobre deficiencias graves en su vestuario y en los equipos de protección individual. El Consorcio entrega materiales caducados o insuficientes para realizar las intervenciones de emergencia de forma segura. Por este motivo, la seguridad de los profesionales queda comprometida en cada salida.
Respecto a la salud laboral, la Inspección de Trabajo ha requerido formalmente al Consorcio que convoque su Comité de Seguridad y Salud. La legislación actual obliga a este órgano a reunirse cada tres meses para evaluar los riesgos de la plantilla. A pesar de esto, los responsables del servicio no lo convocan desde julio de 2024.
Riesgo ante los incendios forestales
Por último, los bomberos muestran una enorme preocupación debido al comienzo de la temporada de fuegos en los montes de la isla. Los representantes del colectivo advierten de las consecuencias que puede tener un gran incendio de interfase en el territorio insular. Este tipo de siniestro forestal afecta directamente a los núcleos habitados y amenaza las viviendas.
En este sentido, el personal asegura que la capacidad de respuesta ante una emergencia de estas características se encuentra absolutamente mermada. La falta de inversión y la ausencia de planificación institucional debilitan la eficacia de los bomberos frente a las llamas. De este modo, el colectivo pide soluciones inmediatas para proteger a la ciudadanía.


