El archipiélago busca producir un carburante sostenible de segunda generación mediante el reciclaje de residuos para liderar la innovación en España
El Gobierno de Canarias presentó este jueves un plan para generar combustible de aviación sostenible (SAF). La iniciativa utiliza únicamente materiales de desecho como materia prima. El proyecto pretende descarbonizar el transporte aéreo y solucionar la saturación de los vertederos isleños.
Canarias aspira a convertirse en la punta de lanza del desarrollo energético nacional. Actualmente, algunas empresas peninsulares ya producen biodiésel para aviones. Sin embargo, ninguna utiliza exclusivamente residuos de segunda generación como base.
El director de Ecodes, Mario Rodríguez, valora este reto tecnológico positivamente. La fundación fomenta modelos energéticos basados en la eficiencia y las renovables. Esta tecnología experimental sitúa a las islas a la vanguardia de la industria.
La propuesta generará una cadena de valor con gran repercusión económica. El sector industrial y la innovación recibirán un impulso muy importante. También el empleo local se beneficiará de la creación de nuevas instalaciones.
Autonomía energética y turismo
La viceconsejera de Transición Ecológica, Julieta Schallenberg, defiende la producción endógena. El archipiélago necesita reducir su dependencia externa de los combustibles fósiles. La actual inestabilidad geopolítica dispara los precios del petróleo y genera vulnerabilidad.
El suministro suficiente de SAF garantiza el futuro del sector turístico canario. El queroseno tradicional debe desaparecer de forma progresiva en los próximos años. La aviación resulta indispensable para el transporte de bienes y personas.
Las islas sufren una fragilidad mayor por su condición de región ultraperiférica. Un combustible propio protege la economía frente a conflictos remotos. La sostenibilidad asegura la conectividad permanente con el resto del mundo.
Gestión de residuos y alianzas
El proyecto soluciona el grave problema de los vertederos colmatados actualmente. La transformación de basura en energía limpia ofrece una salida ecológica necesaria. Esta tecnología innovadora resuelve dos conflictos ambientales de un solo golpe.
La iniciativa se encuentra todavía en una fase inicial muy incipiente. El Ejecutivo regional busca complicidad con las empresas que ya producen SAF. También contacta con el empresariado canario para integrarlo en el negocio.
El Gobierno ha convocado ya dos reuniones para analizar la viabilidad técnica. Las compañías locales deben formar parte de la creación de estos puestos. La colaboración público-privada definirá el éxito de esta ambiciosa estrategia energética.


