El verano en Canarias comienza este domingo a las 08:24 horas y se prolongará hasta el próximo 23 de septiembre con la llegada del equinoccio de otoño
Canarias estrenará oficialmente el verano astronómico este domingo 21 de junio de 2026 a las 08:24 horas, coincidiendo con el solsticio de verano, el fenómeno que marca el inicio de esta estación en el hemisferio norte.

En ese preciso instante, la Tierra alcanzará una posición en su órbita en la que el hemisferio norte presenta su máxima inclinación hacia el Sol. Como consecuencia, se registrará la jornada con mayor número de horas de luz de todo el año. Mientras que en la España peninsular el cambio de estación tendrá lugar a las 09:24 horas, en el Archipiélago se producirá una hora antes debido a la diferencia horaria.
El solsticio de verano es uno de los acontecimientos astronómicos más destacados del calendario anual. Aunque popularmente suele asociarse con el inicio de las vacaciones, desde el punto de vista científico representa el momento exacto en el que el Sol alcanza su máxima altura aparente sobre el horizonte al mediodía, dando lugar al día más largo y a la noche más corta del año.
A partir de esa fecha, el verano astronómico se prolongará durante algo más de tres meses y concluirá el 23 de septiembre de 2026 con la llegada del equinoccio de otoño, cuando el día y la noche vuelven a tener una duración prácticamente igual en todo el planeta.
Verano astronómico y verano meteorológico: ¿por qué no empiezan el mismo día?
Aunque muchas personas utilizan ambos conceptos indistintamente, el verano astronómico y el verano meteorológico no son lo mismo.
El verano astronómico está determinado por la posición de la Tierra respecto al Sol. Su inicio viene marcado por el solsticio de verano y su final por el equinoccio de otoño. Las fechas pueden variar ligeramente cada año debido a la duración real de la órbita terrestre y a los ajustes del calendario.
Por su parte, el verano meteorológico responde a criterios estadísticos y climatológicos. Los servicios meteorológicos dividen el año en periodos completos de tres meses para facilitar el análisis de temperaturas, precipitaciones y otros parámetros atmosféricos. Por ello, el verano meteorológico comienza siempre el 1 de junio y finaliza el 31 de agosto.
Esta clasificación permite comparar con mayor precisión la evolución del clima entre diferentes años y elaborar estudios sobre tendencias térmicas, episodios extremos o el impacto del cambio climático.
El cielo durante el verano de 2026
Las noches del verano, aunque cortas, suelen ser las más cálidas del año, y por ello representan una buena ocasión para explorar el cielo. Además, en verano es frecuente viajar a lugares como el campo y la playa, que al tener un cielo oscuro nos permiten ver mejor el firmamento.
El cielo tras la puesta de Sol a comienzos del verano tendrá Mercurio, Venus y Júpiter. El primero sólo será visible hasta el final de junio, y reaparecerá a comienzos de setiembre, mientras que el último se podrá contemplar hasta mediados de julio.
El cielo antes de la salida del Sol podremos contemplar a Marte y Saturno. Júpiter será visible desde mediados de agosto, mientras que Mercurio podrá verse desde finales de julio a finales de agosto.
Constelaciones
Además de los planetas, es fácil distinguir en el cielo grupos de estrellas brillantes. El más característico del verano es el triángulo formado por Altair, en la constelación del Águila,
Deneb, en la constelación del Cisne, y Vega, en la constelación de la Lira. Es el llamado triángulo del verano, y es propiamente un asterismo pues combina estrellas de diferentes constelaciones.
Hacia el sur, son típicas del verano las constelaciones de Escorpio, con la brillante y rojiza estrella Antares, y Sagitario, cuya posición indica aproximadamente el centro de la Vía Láctea. Esta banda blanca, que representa el brillo combinado de los millones de estrellas que componen nuestra galaxia, se puede ver en verano en todo su esplendor cruzando el cielo de sur a norte, aunque para distinguirla bien hace falta un cielo oscuro.
Otros fenómenos de interés astronómico durante el verano de 2026 serán las lluvias de meteoros de las delta acuáridas, cuyo máximo se espera hacia el 31 de julio, y las populares
perseidas, que tendrán su pico el 13 de agosto. Las lunas llenas de la estación tendrán lugar el 29 de junio, 29 de julio y el 28 de agosto.
Otros fenómenos a tener en cuenta
El 6 de julio se producirá el momento de máximo alejamiento anual entre la Tierra y el Sol, denominado afelio. Cuando eso suceda, nuestra distancia al Sol será de algo más de 152
millones de km, es decir, unos 5 millones de km más que en el momento de menor distancia (perihelio), que sucedió el 3 de enero.
Durante el verano de 2026 tendrá lugar un eclipse total de Sol que sucederá el 12 de agosto y un eclipse parcial de Luna que tendrá lugar el 28 de agosto. La fase total del primero será visible desde el Ártico, Groenlandia, Islandia, el norte del océano Atlántico, y desde España justo antes de la puesta del Sol. El segundo, que tendrá una magnitud muy elevada, se podrá ver desde América, Europa y África. Desde España la Luna se pondrá antes del final del eclipse.



