Según ha adelantado este martes la Aemet, además de más cálido de lo habitual, también se espera un tiempo más húmedo

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que el verano en Canarias tenga una mayor probabilidad de ser más cálido y húmedo de lo habitual. Sin embargo, insiste en que este tipo de predicciones estacionales deben interpretarse con cautela, ya que no permiten anticipar con precisión fenómenos concretos como las olas de calor. Según explicó el delegado territorial de la Aemet en Santa Cruz de Tenerife, Víctor Quintero, los modelos meteorológicos apuntan a temperaturas superiores a los valores normales al menos hasta mediados de julio.
En lo que respecta a junio, los datos disponibles hasta el día 14 muestran temperaturas por encima de la media, mientras que las precipitaciones han sido escasas y acordes con lo habitual en esta época del año. Para el conjunto del verano, especialmente durante julio y agosto, aumenta la probabilidad de que tanto las temperaturas como las lluvias superen los registros climáticos normales.
Con vistas a la noche de San Juan, la Aemet prevé lluvias débiles entre la tarde y la madrugada, principalmente en las vertientes norte de las islas occidentales y Gran Canaria. Aunque, en general, serán precipitaciones poco importantes, en algunos puntos podrían alcanzar intensidad moderada.
Primavera ligeramente fría y extremadamente húmeda
Como antecedente, Quintero destacó que la primavera climatológica, comprendida entre marzo y mayo, fue ligeramente fría y extremadamente húmeda, convirtiéndose en la más lluviosa del periodo de referencia. La temperatura media del trimestre fue de 16,4 grados, con una anomalía de -0,3 grados. Marzo fue especialmente frío, mientras que abril y mayo registraron episodios de calor que elevaron ligeramente sus valores medios.
En cuanto a las precipitaciones, la primavera acumuló una media de 180 milímetros, un 347 % más de lo normal. Las borrascas Regina y, sobre todo, Therese fueron determinantes en este comportamiento excepcionalmente húmedo. Marzo resultó extremadamente lluvioso, seguido de abril y mayo, también muy húmedos. Además, se registraron nevadas en Izaña y el Roque de los Muchachos, fuertes rachas de viento, miles de rayos, episodios de calima y temperaturas del mar dentro de los valores normales.



