Este símbolo religioso se elaboró con pasta de millo por indios mexicanos y la leyenda cuenta que llegó a Telde en un naufragio
La visita del Papa León XIV a Gran Canaria ya deja imágenes y preparativos cargados de simbolismo. La misa que el sumo pontífice celebrará en el Estadio de Gran Canaria estará presidida por dos de las devociones más importantes del archipiélago: la Virgen del Pino y el Cristo de Telde.
Pero si hay una talla rodeada de historias singulares, esa es la del Cristo de Telde. La imagen, custodiada en la Basílica de San Juan Bautista, apenas ha abandonado su templo debido a la fragilidad del material con la que se elaboró.
Una imagen con muchas leyendas
Esta imagen religiosa fue elaborada en el siglo XVI por artesanos indígenas del estado mexicano de Michoacán con pasta de millo y, según la leyenda popular, el Santo Cristo de Telde apareció en la costa del municipio grancanario tras el naufragio de un barco, después de haber sido utilizado como balsa de salvación por varios esclavos.
“La imagen está hecha de un material muy delicado, entonces todo tipo de desplazamientos hay que ser muy cautos”, explicó el párroco Antonio Juan López.

Su salida para la misa papal será la tercera oficial de su historia, aunque existe una cuarta, tan insólita como recordada.
En 1998, durante un proceso de rehabilitación, los técnicos decidieron trasladar la talla apenas 200 metros hasta el antiguo centro de salud para realizarle varias radiografías. Así, el Cristo pasó una mañana en un ambulatorio, una escena difícil de imaginar para muchos fieles.
Aún más llamativa fue la imagen del año 2000, cuando la talla viajó hasta la capital grancanaria y pasó la noche en el centro penitenciario de Salto del Negro, en Jinámar, antes de participar en distintos actos religiosos.
Ahora, con la llegada de León XIV, el histórico Cristo de Telde vuelve a situarse bajo los focos y a sumar un nuevo capítulo a su larga lista de historias y devociones populares.


