La Policía Nacional ha completado esta mañana la segunda y última fase para desalojar por completo la playa del Trampolín de Ceuta, el principal asentamiento de migrantes que entraron en la ciudad a finales de julio y que permanecían viviendo en esta zona
El desalojo de la playa del Trampolín en Ceuta, donde había acumuladas al menos 3.500 personas, ha provocado que al menos 800 migrantes hayan optado por regresar a Marruecos. Esto ocurre porque no quieren que les filie la Policía Nacional, y en ese caso, deben salir voluntariamente o tendrán una orden de expulsión que les impedirá volver a España en cinco años.

Segundo y último desalojo
Según han informado a EFE fuentes policiales, el amplio despliegue policial realizado esta mañana -por segundo día consecutivo- en el entorno de esta playa ha motivado que no se hayan producido incidencias con el traslado de los migrantes que permanecían allí desde finales de julio.
Los migrantes llegaron en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) situado en las inmediaciones de la frontera del Tarajal, que separa la ciudad de Marruecos.
En este lugar les filian y posteriormente los llevan hasta el centro de acogida temporal que el Gobierno ha habilitado en la zona de Loma Colmenar, donde han quedado plazas nuevas al instalar varias carpas.
Regreso sin filiación
En el CATE les informan de que si no quieren ser filiados deben regresar voluntariamente a su país, ya que un expediente de expulsión impediría su entrada en España por un periodo de cinco años, por lo que muchos han optado por volver.
Fuentes próximas al operativo han estimado que entre ayer y hoy han regresado más de 800 migrantes.
Por otro lado, EFE ha podido comprobar que muchos migrantes han huido de la playa del Trampolín en dirección a los montes más próximos al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).


