La Policía Nacional ha detenido a 34 personas, ha requisado más de 107.000 euros, además de sustancias estupefacientes y 19 vehículos de alta gama

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal asentada en el sur de la isla de Tenerife presuntamente dedicada al tráfico y distribución de sustancias estupefacientes, principalmente hachís y marihuana, así como al posterior blanqueo de los beneficios obtenidos de esta actividad ilícita.
La investigación, iniciada en agosto de 2025, permitió identificar una estructura criminal compuesta por más de una treintena de integrantes entre dirigentes y colaboradores que operaban a través de ocho clubes cannábicos utilizados como tapadera para la distribución de la droga y dos establecimientos de masajes donde se ejercía la prostitución. Además, para garantizar el abastecimiento de sustancias, la organización disponía de dos plantaciones destinadas al cultivo de marihuana “indoor”.
Las pesquisas resultaron especialmente complejas debido al elevado número de miembros activos, la estructura jerarquizada de la organización, los medios técnicos de los que disponían y estrictas medidas de seguridad que desarrollaban en su actividad cotidiana para evitar ser descubiertos por los agentes.

Un complejo operativo policial compuesto por más de 120 agentes
Finalmente, el operativo policial culminó el pasado 12 de mayo tras más de nueve meses investigación ininterrumpida con un complejo dispositivo policial en el que participaron más de 120 agentes, procediéndose de forma simultánea a la entrada y registro de ocho asociaciones cannábicas, dos establecimientos de masajes utilizados presuntamente como clubes de alterne, un domicilio destinado al cultivo “indoor” de marihuana, una finca situada en el municipio de Güímar, así como otros ocho domicilios vinculados a los principales investigados.
Los agentes localizaron también un inmueble empleado como “caleta” para el almacenamiento de sustancias estupefacientes, desde donde posteriormente eran distribuidas a los distintos puntos de venta controlados por la organización.

Especial relevancia tuvo la actuación llevada a cabo en la finca situada en Güimar, donde la organización proyectaba instalar una macroplantación de marihuana de aproximadamente 3.000 metros cuadrados. La infraestructura fue desmantelada antes de entrar en funcionamiento evitando así la producción anual estimada de unos 250 kilogramos de cogollos de marihuana, cuyo valor en el mercado ilícito habría superado los dos millones de euros.
Como resultado de las 21 entradas y registros practicados, fueron detenidas 34 personas e incautados más de 25 kilos de marihuana, 4,5 kilos de hachís, 524 gramos de “rosín”, 263 plantas de marihuana en diferentes estados de crecimiento, 899 cigarros tipo porro ya confeccionados para su venta, 124 botes de concentrado con THC, 107.104,6 euros en efectivo, 8.000 dólares en criptoactivos, 500 dólares en efectivo, 19 turismos de alta gama y 2 motocicletas.
Precinto judicial de 10 locales
Además, se procedió al precinto judicial de los 10 locales explotados por la organización (ocho clubes cannábicos y dos prostíbulos).
De los treinta y cuatro detenidos, diez fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente, quien decretó prisión provisional para los tres principales investigados.


