La presentadora hace balance de un cuarto de siglo de humor en Televisión Canaria ante el estreno de la 11ª temporada del programa este domingo a las 21:30 horas
‘En otra clave‘ inicia este domingo, 4 de octubre, a las 21:30 horas, un curso clave en su historia. Tras un cuarto de siglo en antena combinando teatro y televisión, el espacio humorístico de Televisión Canaria afronta su 11.ª temporada marcada por las celebraciones de su 25.º aniversario. Una efeméride que ya está celebrando en paralelo al arranque de su nueva edición con la iniciativa itinerante ‘El Banco de las Sonrisas’. Este proyecto recorre las ocho islas para plasmar conceptos asociados al formato como la alegría o la risa a través de la obra de artistas locales en un banco público de cada municipio.
Hablamos con Eloísa González, imagen y conductora del formato desde sus inicios, sobre el balance de este hito televisivo, el calor de su fiel público y las novedades que depara la nueva etapa.
Cumplir 25 años en pantalla es algo al alcance de muy pocos programas. Echando la vista atrás, ¿cómo sientes que ha cambiado la relación del equipo y de los personajes con el público canario?
Creo que después de 25 años ya cuesta hablar de público y programa como dos cosas separadas. Hemos crecido juntos. Hay gente que nos veía de pequeña con sus padres y ahora nos viene a ver con sus hijos. Eso es muy fuerte. Y además tenemos la suerte de grabar cada semana en un municipio diferente, así que esa cercanía es real: vemos las caras, escuchamos las risas, hablamos con la gente…Creo que ahí está gran parte del secreto de que sigamos aquí después de tantos años.
Pancha, Servando, Chona, Ginés… son nombres que han acompañado las veladas del domingo de numerosos hogares y con los que, como tú bien dices, prácticamente hemos crecido. ¿Hasta qué punto sientes que estos personajes ya forman parte de la familia de los canarios?
Totalmente. Hay personajes que ya dejaron de ser solo nuestros hace muchísimo tiempo. Son de la gente. Te hablan de Pancha, de Servando, de Chona o de Nicolasa como si fueran personas que conocen de toda la vida. Y lo bonito es que siguen estando presentes generación tras generación. Hay frases, gestos y situaciones que la gente recuerda perfectamente después de años. Eso significa que esos personajes consiguieron entrar en las casas y quedarse ahí.

¿Qué nos vamos a encontrar en esta nueva edición del programa?
Seguimos apostando por nuestras historias, nuestros personajes y ese humor tan nuestro, pero también queremos seguir sorprendiendo. Después de 25 años, el reto es precisamente ese: conservar lo que hace que la gente nos reconozca y, al mismo tiempo, seguir jugando, probando cosas y creando historias nuevas. Y venimos con muchísimas ganas.
La celebración del aniversario viene cargada de sorpresas para los próximos meses. ¿Nos puedes adelantar algo de lo que veremos en pantalla?
No puedo contar demasiado porque después me regañan [Risas]. Pero sí puedo decir que cumplir 25 años merece celebrarse como toca. Vamos a tener momentos especiales, sorpresas y muchas historias nuevas. También habrá guiños para toda esa gente que lleva tantos años acompañándonos. Queremos que esta temporada sea una celebración compartida con el público, porque estos 25 años también son suyos.


Háblanos de ‘El banco de las sonrisas’, un proyecto que lleva el arte local a las ocho islas. ¿Qué buscan transmitir al salir del escenario e instalar este guiño en plena calle?
‘El Banco de las Sonrisas’ me parece una manera preciosa de dejar algo en cada lugar por el que pasamos. Nosotros llegamos, montamos el programa, compartimos unas horas con el público y después nos vamos al siguiente municipio. Con estos bancos queda una pequeña huella. Además, cada uno está intervenido por un artista local, así que también sirve para poner en valor el talento de nuestras islas. Y me encanta pensar que alguien pueda sentarse allí dentro de unos años y recordar que ese banco nació para celebrar algo tan sencillo y tan necesario como reírnos juntos.
‘En otra clave’ siempre ha tenido la maleta hecha, recorriendo teatros y auditorios de todo el Archipiélago. ¿Cuánto te alimenta a ti y a todo el elenco ese contacto directo y los aplausos del público al terminar cada función?
Muchísimo. ¡Es nuestra gasolina! Una cosa es saber que hay gente viéndote desde casa y otra tenerla delante, escuchar cómo se ríe, cómo reacciona o cómo reconoce a un personaje nada más aparecer. Y después están esos momentos al terminar, cuando alguien se acerca y te cuenta que nos ve con su madre, con sus abuelos o que lleva siguiéndonos desde pequeño. Ahí entiendes de verdad lo que significan 25 años en televisión.
Después de 25 años al frente del programa, ¿cuál es tu reto personal para seguir disfrutando, contagiando risas y sorprendiendo a la audiencia cada domingo?
Seguir disfrutándolo. Parece sencillo, pero para mí es fundamental. No quiero perder nunca los nervios antes de empezar, las ganas de reírme con mis compañeros ni esa sensación de que cada programa puede pasar algo distinto. Después de tantos años seguimos siendo una familia que se divierte haciendo esto, y creo que el día que dejemos de divertirnos nosotros será muy difícil hacer reír a los demás. Así que mi reto es ese: seguir entrando al escenario con las mismas ganas y seguir sintiendo que todavía nos quedan muchísimas historias que contar.



