El Gobierno español saca adelante el anteproyecto de ley del derecho al honor y a la intimidad personal que contempla como delito la manipulación no consentida por IA
El Consejo de Ministros aprueba que se contemple como un delito contra el honor la utilización de imágenes o la distorsión de voces. Este anteproyecto de ley del derecho al honor y a la intimidad personal recoge como delito la manipulación a través de la Inteligencia Artificial.
Las llamadas ‘deepfakes’ (ultrafalsificaciones y manipulación de imágenes) serán constitutivas de delitos. La norma ha sido impulsada por los Ministerios de Justicia y de Juventud e Infancia.
Según el ministro de Justicia, Félix Bolaños, supone un hito del Plan de Acción para la Democracia que se presentó en 2024.
Frenar las ‘deepfakes’
El Gobierno da el primer paso para incluir los ‘deepfakes’ en el catálogo de delitos contra el honor. Con el anteproyecto de ley se pone coto a la manipulación de imágenes y voces. Una utilización inadecuada que está ganando terreno con la Inteligencia Artificial.
La nueva ley aborda la protección frente a falsificaciones, introduciendo un nuevo apartado en donde se consideran ilegítimas la difusión o utilización de la imagen o voz de una persona cuando haya sido creada, simulada o manipulada tecnológicamente.
Este texto se centra en los «enormes cambios tecnológicos» producidos determinan «nuevas formas de posible contravención de derechos fundamentales y hacen aconsejable revisar las herramientas de protección que la actual ley venía regulando».


