Juan Manuel afirma sentirse muy orgulloso de poder seguir las tradiciones y que no se pierdan en la isla
Juan Manuel Cabrera, es un joven de la isla de La Graciosa, que antes de querer un coche o una casa, lo único que deseaba era tener su propio barco de pesca. A los 14 años comenzó a ir a pescar con su tío y ya a los 16 arregló su primer barco para salir a pescar los fines de semana.

«Siempre tenía en la cabeza que me quería comprar un barco de pesca y al final un día hablando con mi madre me dijo, pues si lo quieres pa’lante y así fue pa’lante», afirma este joven graciosero.
Se trata de los pocos jóvenes que se dedican a la pesca en la isla. «Hay tres aquí en la isla, por ejemplo, somos tres chavales que tenemos nuestro propio barco, pero no hay relevo«.
Como así ha firmado, se siente muy orgulloso de poder seguir las tradiciones y que no se pierdan en la isla.


