Más de cien agentes refuerzan la vigilancia en las zonas con mayor afluencia de visitantes para prevenir delitos contra el patrimonio en la provincia de Santa Cruz de Tenerife
La Comandancia de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife mantiene activa la operación ‘Miradores’. Esta iniciativa refuerza la seguridad en las zonas más turísticas de toda la provincia occidental. Más de cien agentes trabajan diariamente para crear un entorno seguro para residentes y visitantes internacionales. El cuerpo busca garantizar la seguridad ciudadana en los destinos vacacionales más importantes de Canarias.
Prevención y vigilancia constante
Los agentes han incrementado los dispositivos de vigilancia en las áreas con mayor tránsito de personas. La estrategia pone un foco especial en la prevención de hurtos y robos en espacios públicos. Estas acciones delictivas afectan directamente a la convivencia y la tranquilidad de los turistas y ciudadanos. Las patrullas aportan la calma necesaria para que todos disfruten de los enclaves emblemáticos de la isla.
Durante el pasado año 2025, la Guardia Civil realizó más de 100 detenciones por delitos contra el patrimonio. La mayoría de estos arrestos correspondieron a hurtos al descuido cometidos en el interior de vehículos. Los delincuentes aprovechaban habitualmente el despiste de la ciudadanía mientras esta visitaba los lugares más conocidos. La eficacia policial permitió el esclarecimiento de numerosos hechos delictivos en puntos estratégicos.
El Plan Turismo Seguro
Estas actuaciones forman parte del Plan Turismo Seguro, una iniciativa integral de ámbito nacional. El proyecto busca mejorar la atención al visitante y prevenir cualquier tipo de comisión delictiva. También refuerza las labores de proximidad e información para turistas de diversos países del mundo. Este sistema facilita los canales de contacto y asegura una respuesta rápida ante cualquier incidencia reportada.
La Guardia Civil recuerda siempre la importancia vital de la colaboración ciudadana en su labor diaria. Recomienda adoptar medidas de autoprotección, como vigilar estrechamente los efectos personales en todo momento. Los agentes solicitan denunciar de inmediato cualquier hecho delictivo para actuar con la mayor celeridad posible. Con este compromiso, el cuerpo protege la imagen y seguridad del motor económico de las islas.


