El mal tiempo en Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria altera la operativa aérea y fuerza a los pilotos a buscar pistas alternativas en Tenerife
La meteorología adversa condicionó el tráfico aéreo en el archipiélago este jueves, provocando el desvío de varios vuelos que tenían como destino los aeropuertos de las tres islas orientales. Aena informó de que las malas condiciones climáticas impidieron el aterrizaje normal de las aeronaves, lo que obligó a los centros de control a reorganizar las rutas en tiempo real. Esta situación ha afectado especialmente a las conexiones interinsulares y a varios trayectos internacionales.
En el caso específico de Fuerteventura, el viento o la baja visibilidad frustraron las maniobras de dos aviones procedentes de Tenerife Norte y Gran Canaria. Tras intentar tomar tierra sin éxito, los comandantes decidieron regresar a sus aeropuertos de origen para garantizar la seguridad de los pasajeros.
Cincuenta pasajeros atrapados
Los pasajeros pasaron la noche entre traslados, largas esperas y, según denuncian, una total falta de información. Medio centenar de afectados continúa en tierra tras la cancelación de su vuelo a Barcelona y relata una situación marcada por la incertidumbre.
“Llegamos a las dos de la mañana al hotel, sin cenar ni agua”, explican, casi doce horas después de que su avión no despegara y sin haber recibido, aseguran, explicaciones claras por parte de la compañía, a la que acusan de no haber dado la cara en ningún momento.
Los afectados aseguran haber comprobado en sus propios móviles que había asientos libres en otro vuelo con el mismo destino, sin que se les ofreciera la reubicación. “Están vendiendo nuestros asientos a 540 euros mientras nosotros seguimos aquí”, denuncian, tras recibir únicamente vales de comida de unos 12 euros durante la espera.
La aerolínea atribuye la cancelación al mal tiempo y sostiene que el retraso del traslado impidió que los viajeros pudieran tomar otro vuelo desde Tenerife Sur, al tiempo que afirma que los pasajeros han sido reubicados, aunque algunos no podrán volar hasta el sábado.
Tenerife Sur como puerto de refugio
El aeropuerto de Tenerife Sur ha asumido el papel de aeródromo alternativo principal al recibir a tres aviones con destino a Fuerteventura que habían despegado desde Sevilla, Madrid y Varsovia. La infraestructura tinerfeña ha operado a pleno rendimiento para absorber este tráfico imprevisto, permitiendo que los viajeros aterrizaran de forma segura a la espera de una mejora en el tiempo.
Asimismo, un vuelo procedente de Gotemburgo que se dirigía a Gran Canaria también tuvo que cambiar su rumbo hacia el sur de Tenerife.
La inestabilidad atmosférica también ha alcanzado la operativa del aeropuerto de Lanzarote. Las autoridades aeroportuarias han confirmado que dos conexiones internacionales con destino a la isla de los volcanes tampoco pudieron completar su trayecto original.
Los vuelos, que partieron desde Londres y Dublín, terminaron finalmente en las pistas de Tenerife Sur tras recibir la orden de desvío por parte de los controladores.


