El Ayuntamiento y Sagulpa inician la instalación de dispositivos de alta tecnología para monitorizar el aire y el ruido dentro de la nueva Zona de Bajas Emisiones
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, mediante la empresa municipal Sagulpa, ha iniciado la instalación de sensores inteligentes para medir la calidad del aire y el ruido ambiental. Esta actuación se enmarca en el desarrollo de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una iniciativa estratégica que busca transformar la capital en una ciudad más sostenible, saludable y gestionada mediante datos precisos. Con esta medida, el consistorio refuerza su compromiso con la transición ecológica y el bienestar de los residentes.
Los técnicos han seleccionado la calle Galicia (esquina con Víctor Hugo) y la calle Manuel González Martín (esquina Pío XII) como las primeras ubicaciones para estos dispositivos. Estos puntos estratégicos soportan una alta actividad diaria, lo que permitirá a los expertos comenzar la monitorización en tiempo real de las condiciones ambientales en el entorno urbano. La elección de estas zonas garantiza la obtención de muestras representativas del impacto del tráfico y la actividad ciudadana en la atmósfera.
Tecnología de precisión y autonomía solar
Los dispositivos utilizan tecnología Bettair® para registrar de forma continua indicadores críticos como partículas en suspensión (PM1, PM2.5 y PM10), dióxido de nitrógeno, ozono y monóxido de carbono. Además de la contaminación química, el sistema mide el ruido ambiental y variables meteorológicas como la temperatura, la humedad y la presión atmosférica. Gracias al uso de paneles solares, estos sensores funcionan de manera autónoma y sostenible, eliminando la necesidad de conexión a la red eléctrica.
La red recopila información cada pocos minutos y la transmite automáticamente a una plataforma digital centralizada. En este espacio virtual, los datos se transforman en mapas y visualizaciones que facilitan su análisis por parte de los técnicos municipales. Este sistema permite identificar con exactitud las zonas con mayor exposición a contaminantes, facilitando una respuesta más ágil y eficaz ante posibles picos de polución o ruido.
Un despliegue progresivo por toda la ciudad
La gestión de la Zona de Bajas Emisiones requiere información fiable para cumplir sus objetivos de salud pública. Según explica el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez: “la implantación de estos sensores supone un avance clave en la forma en la que gestionamos la movilidad y el espacio público. Contar con datos en tiempo real nos permite entender mejor lo que ocurre en la ciudad y tomar decisiones más precisas y eficaces”. Estas herramientas tecnológicas actúan como el pilar fundamental para planificar futuras restricciones o mejoras en el flujo vehicular.
Ramírez también destaca que este sistema permite a la administración actuar con mayor anticipación frente a los retos urbanos actuales. El edil ha añadido que “la Zona de Bajas Emisiones necesita información fiable para funcionar correctamente. Este sistema nos permite actuar con mayor anticipación, tomar decisiones bien fundamentadas, mejorar la calidad del aire y avanzar hacia una ciudad más saludable y preparada para los retos actuales”. Sagulpa asume así su papel de agente transformador, incorporando soluciones que refuerzan el modelo de ciudad sostenible que demanda la ciudadanía.
La colocación de estas primeras unidades marca tan solo el inicio de un despliegue progresivo que ampliará la red de monitorización a distintos barrios y distritos. El Ayuntamiento pretende crear una malla de datos tupida que cubra los puntos neurálgicos de la ciudad, garantizando que ninguna zona quede fuera del control ambiental. Esta ambición tecnológica sitúa a Las Palmas de Gran Canaria a la vanguardia de las smart cities o ciudades inteligentes.


