En la noche de este viernes está prevista la tercera maniobra de «corrección de trayectoria de retorno» antes de los procedimientos de reentrada
Los astronautas de la misión Artemis II han completado la segunda maniobra para volver a la Tierra, después de haber sobrevolado la Luna, y ha superado así más de la mitad del camino de vuelta a nuestro planeta.
Según ha informado la NASA, la nave Orion encendió sus propulsores durante 9 segundos a las 22.53 hora del este de Estados Unidos de este martes (es decir, a las 04.53 hora española del miércoles). Esto produjo un cambio de velocidad de 1,6 metros por segundo (5,3 pies por segundo) e impulsó a la tripulación hacia la Tierra.
Sin embargo, dos horas antes de la maniobra, «se produjo una pérdida inesperada de señal en el enlace de retorno durante un cambio en la velocidad de transmisión de datos», según ha señalado la agencia espacial estadounidense. Ha reconocido que el incidente «afectó a la transmisión de comunicaciones y telemetría desde la nave a la Tierra». No obstante, ha señalado que «se restablecieron las comunicaciones bidireccionales y, poco después, los controladores de vuelo reanudaron los preparativos para la próxima maniobra con la tripulación».
Tercera maniobra
Este mismo viernes está prevista la tercera maniobra de «corrección de trayectoria de retorno» antes de los procedimientos de reentrada, una operación programada concretamente a las 13.53 horas del este de Estados Unidos (las 19.53 en la España peninsular y Baleares).
Unas horas más tarde, concretamente a las 20.07 del este estadounidense o 17.07 de la costa oeste (hora del Pacífico) –esto es, las 02.07 en la España peninsular y Baleares– tendrá lugar, según las previsiones de la NASA, el amerizaje de la nave frente a la costa de San Diego, California.
La cara oculta de la Luna
Los astronautas de Artemis II alcanzaron el pasado día 7 la cara oculta de la Luna en el sexto día de misión, desde que el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) despegara desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
La nave espacial Orion alcanzó su máximo acercamiento a la Luna (6.530 kilómetros) y, unos minutos después, su distancia máxima desde la Tierra (406.772 kilómetros).
De este modo, los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, se han convertido en los seres humanos que más lejos han estado de la Tierra.
«Aunque estamos a punto de perder la comunicación por radio, seguiremos sintiendo vuestro cariño desde la Tierra. A todos vosotros, allá abajo en la Tierra y alrededor de ella, os queremos desde la Luna. Nos veremos al otro lado», expresaba Glover poco antes de que Orion entró en un periodo de interrupción de las comunicaciones, de unos cuarenta minutos, previstas al pasar por detrás de la Luna.
Un viaje de 1,1 millones de kilómetros y diez días
Los cuatro astronautas viajan a bordo de la nave espacial Orion, su hogar durante su viaje de aproximadamente 1,1 millones de kilómetros y diez días. Viven y trabajan en el módulo de tripulación de la nave, mientras que su módulo de servicio proporciona los productos esenciales que los astronautas necesitan para mantenerse con vida, incluyendo agua potable, nitrógeno y oxígeno para respirar.
La nave espacial orbitó la Tierra varias veces antes de emprender un viaje de cuatro días a la Luna. Tras sobrevolar el satélite natural, regresará a la tierra a los diez días del lanzamiento de la misión.
La cabina de la Orion tiene un volumen habitable de 9,34 metros cúbicos, ofreciendo a la tripulación aproximadamente el mismo espacio vital que dos minivans. La nave Orion tiene casi un 60 por ciento más de espacio que los 5,95 metros cúbicos del módulo de mando del Apolo, el programa espacial tripulado que llevó al ser humano a la Luna en la década de los 60.
Al regresar a la Tierra, la tripulación soportará la reentrada de alta velocidad y alta temperatura a través de la atmósfera de la Tierra antes de amerizar en el Océano Pacífico frente a la costa de San Diego, donde serán recibidos por un equipo de recuperación compuesto por personal de la NASA y del Departamento de Defensa, quienes los llevarán de vuelta a tierra firme.


