CCOO y UGT advierten de una situación «crítica» de cara al verano y reclaman un plan urgente para ampliar una plantilla que consideran muy por debajo de las necesidades del municipio
Los sindicatos Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO Canarias (FSC-CCOO) y UGT Canarias han alertado de que Granadilla de Abona afronta la temporada estival con una situación que califican de «crítica» en materia de seguridad ciudadana, después de que el municipio se haya quedado ya varias noches sin servicio nocturno de Policía Local por falta de efectivos.

Las organizaciones sindicales, que aseguran representar al 78 % de los funcionarios municipales, advierten de que el problema puede intensificarse durante los próximos meses, coincidiendo con el incremento de población asociado al verano y a la actividad turística. Aunque el municipio cuenta con 58.752 habitantes empadronados, los sindicatos estiman que la población real ronda las 70.000 personas al sumar residentes no registrados, población flotante y visitantes.
Un municipio estratégico para la seguridad de la comarca
FSC-CCOO y UGT destacan que Granadilla de Abona presenta unas características que incrementan las necesidades de vigilancia y respuesta policial. Entre ellas figuran su amplia extensión territorial, la dispersión de sus núcleos poblacionales, la presencia del aeropuerto Tenerife Sur y una intensa actividad en espacios públicos.
A ello añaden que el municipio desempeña un papel clave durante la noche, ya que actúa como referencia policial para la zona al carecer los municipios limítrofes de servicio nocturno de Policía Local.
Los sindicatos sostienen que cuando no se logra cubrir el turno nocturno, miles de vecinos se quedan sin una primera respuesta inmediata ante accidentes, conflictos vecinales, casos de violencia de género u otras emergencias que requieren intervención urgente.
Más de 70 agentes por debajo de la plantilla recomendada
Según los datos aportados por las organizaciones sindicales, la Policía Local de Granadilla dispone actualmente de 56 agentes, aunque únicamente 43 prestan servicio operativo en la calle para garantizar la cobertura durante las 24 horas del día a lo largo de todo el año.
Los representantes de los trabajadores recuerdan que el Decreto 75/2003 de coordinación de Policías Locales de Canarias establece para un municipio de estas características una plantilla aproximada de 129 agentes.
La diferencia supone que faltan más de 70 policías locales para alcanzar la dotación recomendada. Los sindicatos subrayan además que, mientras la población del municipio prácticamente se ha duplicado en las dos últimas décadas, el número de efectivos destinados a patrullar las calles apenas ha experimentado cambios.
El fin de las horas extra agrava la situación
Las organizaciones sindicales recalcan que la situación actual no responde a una falta de compromiso por parte de los agentes. Según explican, la escasez estructural de personal se ha venido compensando durante años mediante la realización voluntaria de horas extraordinarias.
Sin embargo, la plantilla acordó en asamblea el pasado 18 de mayo dejar de realizar estos servicios adicionales como medida de protesta, una decisión que ha evidenciado aún más las carencias existentes en el cuerpo policial.
Un conflicto laboral pendiente de resolver
FSC-CCOO y UGT vinculan también esta situación a un conflicto laboral que continúa sin solución. Los sindicatos denuncian que entre 2019 y 2022 el Ayuntamiento abonó el complemento específico aplicando un valor inferior al establecido, una circunstancia que habría generado una deuda media superior a los 2.000 euros por agente, con cantidades pendientes cuya antigüedad supera en algunos casos los seis años.
Además, recuerdan que el nuevo convenio colectivo, ya negociado y firmado, acumula siete meses de espera para su aprobación definitiva. Mientras tanto, la plantilla continúa trabajando con un acuerdo laboral que no se actualiza desde 2006.
Pese a ello, las organizaciones insisten en que el servicio ordinario sigue prestándose con normalidad y aseguran que su denuncia pública no persigue generar alarma social, sino trasladar una situación que consideran preocupante para la seguridad del municipio.
Reclaman un plan de ampliación de plantilla
Los sindicatos reclaman al Ayuntamiento de Granadilla de Abona la puesta en marcha de un plan de refuerzo que permita incrementar progresivamente el número de efectivos y acercar la plantilla a las cifras contempladas por la normativa autonómica.
«La seguridad de casi 59.000 vecinos, que en verano se convierten en alrededor de 70.000 personas, no puede depender de que 43 agentes hagan el trabajo de una plantilla de unos 130», señala la organización sindical.



