Una retroexcavadora dañó un cable subterráneo de media tensión durante unas obras en Uga, provocando cortes de electricidad y problemas en el suministro de agua en Yaiza y El Golfo
Más de 1.500 personas se quedaron sin suministro eléctrico durante varias horas este martes en el sur de Lanzarote después de que una retroexcavadora dañara un cable subterráneo de media tensión durante unas obras en Uga. La avería afectó a gran parte del municipio de Yaiza, incluido El Golfo, desde las 13.30 horas y hasta las 17.30, cuando el servicio eléctrico quedó completamente restablecido.
El movimiento de una retroexcavadora durante unos trabajos en Uga acabó dañando un tramo subterráneo de media tensión y dejó durante horas sin electricidad a numerosos vecinos y establecimientos de la zona.
Cuatro horas sin electricidad y problemas con el agua
El gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote, Enrique Espinosa, explicó que el corte se prolongó «desde las 13.30 de la tarde hasta las 17.30», momento en el que el suministro eléctrico quedó restablecido en su totalidad.
La avería también tuvo consecuencias sobre el abastecimiento de agua. Según Espinosa, tras la recuperación de la electricidad todavía era necesario esperar varias horas para que el suministro de agua volviera a la normalidad en toda la zona, e incluso podría demorarse hasta el día siguiente en algunos puntos.
Entre los vecinos afectados predominaba la resignación. «Pues nada, que hoy no tengo ni luz y hoy tampoco hay agua tampoco… cuadró las dos cosas», explicaba uno de ellos.
Bares y restaurantes, entre los principales afectados
El corte afectó a más de 1.500 abonados, entre viviendas y establecimientos de Uga, Yaiza y El Golfo. La avería tuvo un impacto especial en bares y restaurantes, al producirse durante el horario de comidas.
«Más de 1.500 abonados entre locales, y todo lo que hay en Uga y Yaiza y sobre todo en El Golfo, que hay muchos locales también y bares y restaurantes que han quedado afectados por el horario de la comida», señaló Espinosa.
Las horas sin electricidad han pasado factura a algunos establecimientos. En uno de ellos calculaban unas pérdidas de entre 5.000 y 6.000 euros.
Humberto Quilón, del bar Stop, explicaba que la falta de suministro impedía desarrollar con normalidad la actividad del negocio. «No podemos atender, no podemos estar con la gente y la verdad es que pensamos que iba a durar cinco minutos y ya llevamos cuatro o cinco horas».
Problemas para cobrar y vender
La falta de electricidad también dejó inutilizados terminales y sistemas de pago de algunos negocios.
«No podemos vender ni una primitiva, no por el datáfono sino porque el terminal no funciona, que va con luz. A la hora de cobrar a la gente y eso, pues no tenía datáfono, no llegaban los mensajes, a mí tampoco», explicaba la responsable de otro establecimiento afectado.
Una situación poco corriente que terminó a las 17.30 horas, cuando el suministro eléctrico quedó completamente restablecido.


