Desde la pasada noche se han registrado más de un centenar de eventos sísmicos en el Teide, que ha vuelto ha experimentar actividad después de una semana de parón
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado desde la pasada medianoche más de un centenar de movimientos sísmicos bajo Las Cañadas del Teide, en Tenerife.
En concreto, son 114, entre pulsos y eventos híbridos, desde el primero a las 23.20 horas, y aún continúa la actividad a primera hora de este jueves, detallan fuentes del Instituto Geográfico Nacional (IGN), que inciden en que no son de la misma familia de los siete enjambres sísmicos del pasado febrero.
En volcanes activos pueden registrarse distintos tipos de señales sísmicas. Los terremotos volcano-tectónicos se originan por la fracturación de las rocas debido a cambios de presión en el subsuelo. También existen eventos directamente relacionados con el movimiento de fluidos hidrotermales (mezclas de agua y dióxido de carbono a alta presión y temperatura) que circulan por sistemas de fracturas. La vibración generada por estos procesos se registra por los sismómetros en superficie.
Profundidad entre los 7 y los 15 kilómetros
Todos estos eventos están localizados en la zona oeste de Las Cañadas y entre 7 y 15 km por debajo del nivel del mar.
En el visor de actividad sísmica del IGN, de acceso libre, se puede constatar que los de mayor magnitud son dos de 1,6 mbLg, aunque, de momento, todos imperceptibles para la población.
El IGN insiste en que este tipo de actividad que consiste en la aparición de eventos sísmicos de largo periodo (LP) e híbridos no aumenta el peligro de erupción a corto o medio plazo en la isla de Tenerife.
Añade que a día de hoy ninguna de las señales registradas por el IGN en las últimas semanas en esta zona se ha sentido por la población de la isla.
La actividad sísmica en las cercanías del Teide ha regresado tras casi una semana de parón desde que finalizara el séptimo de los enjambres de cientos de pequeños terremotos que se registraron en esa zona en febrero, todos imperceptibles, salvo para los instrumentos.
Tal y como explicara el director del IGN en Canarias, Itahiza Domínguez, estos últimos eventos no son enjambres sino terremotos con mayor contenido en altas frecuencias, similares a los de que de vez en cuando se registran en esa misma zona desde hace años.
Más de 100 estaciones, equipos y puntos de muestreo fijos en la isla
Domínguez cree que la actividad sísmica de baja frecuencia del 7 al 10 de febrero pasado, que hasta entonces no se había observado con tanta duración y continuidad, respondió a una acumulación de fluidos y a una sobrepresión que desencadenó en los enjambres posteriores.
«Eso no lo hemos vuelto a ver, pero no quita para que se pueda repetir», señala el director del IGN en Canarias, quien insiste en el mensaje de que ni los enjambres ni los terremotos de las últimas horas son precursores de una erupción ni a corto ni a medio plazo, es decir, semanas o meses.
El IGN recuerda que tiene desplegada una red de más de 100 estaciones, equipos y puntos de muestreo fijos en la isla para monitorizar y evaluar con la tecnología actual todos los parámetros posibles y de esta forma, realizar un seguimiento exhaustivo en tiempo real de cualquier cambio, alteración o anomalía en sismicidad, deformaciones y geoquímica que pudiera indicar una evolución en el peligro a corto, medio y largo plazo de una erupción volcánica


