El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo ha aprovechado su intervención para agradecer a las ONG y entidades del tercer sector su apoyo
Los gobiernos de Canarias y Euskadi han denunciado que, a una semana de que entre en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo, existen «más incertidumbres y dudas que certezas» sobre «su aplicación, su impacto y sobre todo, las garantías que tiene para las personas que migran«.

Islas Responsables Lab (IRLab) del Gobierno de Canarias, con la colaboración del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno vasco, han organizado este viernes, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, una jornada con ONGs, entidades que atienden migrantes y expertos, que han puesto de manifiesto que el Pacto europeo contiene «imprecisiones y lagunas que pueden dificultar su aplicación».
Escasa información
El pasado mes de abril ya se celebró un encuentro similar con organizaciones de las islas y ahora se ha decidido replicar en Madrid ante el interés de las entidades por la escasa información que tienen sobre el impacto que supondrá la entrada en vigor del documento, según ha informado el Gobierno Vasco.
En la jornada, la consejera vasca de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha subrayado que el Pacto Europeo de Migración y Asilo «va a modificar el tablero de juego» y ante este escenario «no basta con conocer el enunciado general de las nuevas normas». «Tenemos que saber cuáles van a ser las reglas concretas. Quién va a asumir qué responsabilidades, con qué recursos, con qué plazos, con qué procedimientos, con qué garantías y cuál va a ser la participación de las comunidades autónomas», ha advertido.
Personas vulnerables
Al respecto, ha afirmado que Euskadi «no está pidiendo privilegios sino claridad» sobre cómo se va a aplicar el Pacto europeo en el Estado, el papel que van a tener las comunidades autónomas, los recursos que se van a habilitar, sobre la asistencia jurídica, la protección de las personas vulnerables -especialmente niños, niñas y adolescentes-, así como los tiempos de estancia, las derivaciones, la coordinación transfronteriza y la financiación.
Y, sobre todo, y tal como también ha expresado el presidente canario, Fernando Clavijo, la consejera vasca ha pedido participar en las decisiones que afectan directamente a sus servicios públicos y convivencia. Por eso, ha insistido, la política migratoria «no puede diseñarse desde una lógica centralizada alejada de la realidad territorial» porque las decisiones que se toman en Europa y en Madrid «tienen consecuencias muy concretas en Canarias y en Euskadi«.
Primer punto de llegada
«Canarias -ha dicho Melgosa-, representa la frontera sur y Euskadi la frontera norte, porque los itinerarios migratorios no terminan en el primer punto de llegada. Y esa población migrante que se desplaza genera necesidades en distintos territorios y exige respuestas coordinadas, coherentes y sostenibles». Euskadi, ha advertido, «ya está sosteniendo una parte importante de la respuesta y no puede depender de la incertidumbre».
Por eso, ha expresado su preocupación por que, a las puertas de la aplicación del Pacto, «sigamos trabajando sobre hipótesis sin conocer con precisión cómo se van a adaptar las normas estatales». «La solidaridad no puede ser solo una palabra bonita. La solidaridad debe tener agenda, presupuesto, gobernanza y corresponsabilidad», ha defendido.
Servicios públicos
En esa línea, ha destacado «el Modelo Vasco de Acogida, basado en la escala adecuada, la planificación, la coordinación interinstitucional, la participación del tercer sector, la cercanía comunitaria, la convivencia y el acompañamiento integral». «Nuestro modelo no es la improvisación. No es el baile de cifras. No es enterarnos por los medios de comunicación de decisiones que afectan a nuestras instituciones, a nuestros barrios y a nuestros servicios públicos», ha remarcado, para insistir en que el modelo vasco es «acogida sí, improvisación no. Solidaridad sí, unilateralidad no. Coordinación sí, incertidumbre no».
A una semana de la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, Melgosa ha vuelto a pedir «información, participación y claridad, desde la responsabilidad, la experiencia, la lealtad institucional y la firmeza» porque, según ha dicho, «las personas que llegan, que solicitan protección, las entidades que acompañan, las instituciones que gestionan y la ciudadanía que convive merecen certezas, no improvisación ni silencios». Por último, ha advertido que «la acogida no se mide solo en plazas, sino en derechos.
Unión Europea
Para el jefe del Ejecutivo canario, Fernando Clavijo, la aplicación de este acuerdo puede suponer «pasos atrás en el proyecto y los principios de la Unión Europea» y sus efectos pueden ser especialmente negativos para Canarias, «la puerta de entrada a Europa de la migración africana y que puede convertirse en un centro de retención a cielo abierto«.
El presidente de Canarias ha reiterado que la aplicación del Pacto de Migración y Asilo de la UE «puede generar más presión en las regiones fronterizas» y ha criticado que no se haya tenido en cuenta su opinión, sobre todo en territorios como Canarias, «que se pueden convertir en un pozo de los derechos humanos». «Nuestro mayor interés es evitar que se vuelva a repetir las escenas vividas en 2020 en Arguineguín, cuando las imágenes de este puerto grancanario dieron la vuelta al mundo como el muelle de la vergüenza«, ha afirmado.
Reglamento de Triaje
Clavijo ha hecho hincapié en este aspecto indicando que el Pacto abre «muchas incógnitas», especialmente en Canarias, puesto que asuntos como el Reglamento de Triaje permite que los migrantes permanezcan en las islas hasta seis meses, cuando en la actualidad el plazo suele rondar un mes. Esta circunstancia, ha dicho, «dificulta la gestión de la migración en un territorio ultraperiférico y fragmentado como el archipiélago, que ya sufre una alta presión migratoria».
Al respecto, ha lamentado que Bruselas no haya contado con Canarias para la elaboración de este texto, como tampoco lo ha hecho el Gobierno de España en el diseño de los planes nacionales para la aplicación del mismo. El presidente canario también ha consideraso fundamental que la UE tenga en cuenta las especificidades de la Ruta Atlántica, porque «son muy diferentes a las que se registran en el Mediterráneo, tanto por su alta mortalidad como porque los migrantes y refugiados llegan a un archipiélago a miles de kilómetros del lugar en que quieren construir sus sueños en Europa«.
Fernando Clavijo ha aprovechado su intervención para agradecer a las ONG y entidades del tercer sector su apoyo. En especial, que se hayan sumado a la lucha en Bruselas para reclamar que el Pacto de Migración y Asilo de la UE incluya un acuerdo europeo para que los menores migrantes no acompañados se puedan distribuir «de forma segura», no sólo entre las comunidades españolas sino también entre los Estados miembros.


