El escenario, de más de 400 metros cuadrados, contará con cuatro alturas y una compleja instalación central
El sonido de los martillos y las sierras rompía este domingo la tranquilidad del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde un grupo de operarios ultima el gigantesco altar desde el que el papa León XIV oficiará su multitudinaria misa.
Los trabajos avanzan a contrarreloj, ya que quedan menos de tres semanas para que el sumo pontífice celebre este evento en la isla, en una estructura inspirada en la Basílica de San Pedro, aunque con un marcado sello canario.
Inspirado en la Basílica de San Pedro
Jony Ramos, uno de los cinco carpinteros encargados del montaje, explica que todo el altar se ha construido “a base de madera, listones, chapa y pintura” siguiendo fielmente los planos diseñados para el evento.
El escenario, de más de 400 metros cuadrados, contará con cuatro alturas y una compleja instalación central. Inspirado en la Basílica de San Pedro, su diseño incluirá varias alusiones a la cultura canaria para que el 12 de junio se convierta en un ejemplo de conexión entre el Vaticano y Canarias.

Durante esta jornada dominical, los trabajadores también han colocado parte de la tarima de doble chapa que, vista desde arriba, forma una cruz en “X”, un elemento cargado de simbolismo religioso. Además, el decorado incorporará piedra volcánica, uno de los guiños más representativos a la identidad canaria.
Los plazos son ajustados y apenas queda algo más de una semana para finalizar el montaje. “Nos esperan días duros para poder acabar a tiempo”, reconoce Ramos.


