El dolor crónico y el cansancio constante marcan el día a día de quienes padecen fibromialgia, una enfermedad todavía incomprendida para muchas personas
Hace más de una década que Chaxiraxi comenzó a notar que algo no iba bien. Las tareas cotidianas empezaron a hacerse cada vez más difíciles y, tras pasar por distintos especialistas, recibió finalmente el diagnóstico de fibromialgia.
Desde entonces convive con una enfermedad caracterizada por el dolor crónico, el agotamiento constante y una gran sensibilidad física.
La paciente describe la sensación como “llevar un saco de papas sobre los hombros todo el día” o caminar “como si le clavaran agujas en los pies”.

Incromprensión social
Sin embargo, asegura que una de las partes más duras de la enfermedad es la incomprensión social. “Eres una quejica”, lamenta, recordando algunos de los comentarios a los que se enfrentan muchas personas afectadas.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Fibromialgia, pacientes y asociaciones reclaman una mayor sensibilidad social y más apoyo para mejorar aspectos como la conciliación laboral o la calidad de vida.
Una enfermedad invisible para muchos, pero muy presente en el día a día de quienes la padecen.


