El presidente Sánchez se enfrentó este miércoles a una difícil comparecencia ante los medios después de su visita al Papa, en el mismo día que la UCO entra en Ferraz y con la polémica sobre el caso Plus Ultra
Toda la atención mediática estaba este miércoles centrada en el Vaticano. Allí está el presidente de España, Pedro Sánchez, al que ya se le esperaba con atención no solo por la relevancia de este encuentro con León XIV, sino porque es una de las primeras ocasiones en las que se le ha podido preguntar por el caso Plus Ultra, en el que se acusa al expresidente Rodríguez Zapatero de tráfico de influencias, entre otros delitos. Pero la cosa era aún más complicada. Este misma mañana la UCO (Unidad Central Operativa) entraba a la sede del partido en Madrid. Buscaban en Ferraz documentación sobre los casos SEPI y el relacionado con Leire Díez.
Pasadas las 10:30 horas, Sánchez ha comparecido en rueda de prensa tras su encuentro con el Papa. Primero, ha hablado sobre los asuntos que ha tratado con el Pontífice, como las nuevas tecnologías, migración y desinformación, entre otros. También sobre la visita de León XIV a España.

Después, y preguntado por los medios de comunicación, ha tratado sobre las actuaciones judiciales que rodean al Partido Socialista.
UCO en Ferraz y Plus Ultra
Sobre la implicación de Zapatero, ha reiterado su apoyo al expresidente tras, asegura, «haber leído el auto y conocer por los medios el sumario». «Sinceramente, lo reafirmo», sentenció sobre su respaldo a las actuaciones Rodríguez Zapatero. Eso sí, insistió en el respeto a todo el proceso judicial en marcha y en la absoluta «colaboración con la justicia», a la vez que reiteró que hay que mantener «todo el respeto y apoyo a Zapatero». Sánchez asegura que «después de lo que he leído y compartirlo con quienes saben de derecho, no hay motivos para cambiar esa posición».
En cuanto a la entrada de la UCO en Ferraz explicó que se había enterado de todo esta misma mañana y que, por esa razón, se retrasó su comparecencia. En este sentido, se apresuró a matizar que «aparentemente es un requerimiento, no un registro«.
Aún así, ha querido dejar claro que no pretendía con sus palabras «minusvalorar la gravedad de la investigación de la Audiencia Nacional». De hecho, señaló nuevamente la «total colaboración» de su partido con la justicia. Recordó en este sentido que «si estamos hablando de la exmilitante Leire es porque se tomaron las medidas oportunas». Lo puso como ejemplo del «compromiso del PSOE» y para defender que «si hay comportamientos irregulares nuevos actuaremos con la misma contundencia que hemos actuado antes», sentenció.
Requerimientos
Sobre los requerimientos concretos que se habían hecho este miércoles a algunas personas relacionadas con el partido, el presidente aseguró que no tenía conocimiento y se estaba enterando por la prensa. Sobre el caso de Ana María Fuentes señaló que «ha llevado las cuentas rigurosamente del PSOE».
Eso sí, no cierra ninguna puerta: «Somos un partido que no tiene nada que esconder y que cuando tiene que actuar, actúa», sentenció. Por eso, dijo, tienen que «conocer bien lo que se está investigando y a partir de ahí actuaremos».
Agotar la legislatura
De las palabras del presidente se puede desprender que su intención es agotar la legislatura. «Hemos estado en situaciones parecidas a estas antes», recordó Sánchez, para explicar que «el Gobierno de España está inmerso en una agenda de transformación que está dando sus resultados». En resumen, explicó que los datos positivos sobre el paro y economía, o las respuestas a las consecuencias de la guerra, son un proceso que debe continuar hasta que termine su mandado de cuatro años.
Por tanto, continuó «ninguna de etas investigaciones, y ya veremos en qué acaban, impugnan lo que está haciendo el gobierno de España y las fuerzas progresistas de 8 años a esta parte». Y eso es lo que vamos a seguir haciendo hasta que termine la legislatura», explicó.
Esta decisión, insistió es que superpone al interés partidista «el interés general de la ciudadanía, con guerras por todo el mundo y la necesidad de respuestas gubernamentales».
Reacciones políticas
Visita al Vaticano
Pedro Sánchez fue recibido en el Vaticano por el papa León XIV, en vísperas del viaje que le pontífice cursará a España del 6 al 12 de junio.
Es una visita protocolaria que marca un momento histórico y en la que se recalca la importancia del diálogo entre el Gobierno y la Iglesia en la lucha por la paz y los derechos humanos.
El gobierno no espera que la visita del Papa tenga ninguna repercusión política. Solo «disfrutar de su presencia con un programa muy completo», ha dicho Sánchez. «Hay sintonía en algunas cuestiones y debate», pero, dice, eso solo demuestra que lo que hay por parte del gobierno de España es una política «de puro sentido común», en alusión al no a la guerra o al tratamiento de los derechos de la migración.


