RTVC; Toda una vida acompañando al Carnaval

Con motivo del 50 aniversario del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, Televisión Canaria muestra el trabajo de realización y producción que hace posible cada gala de la fiesta

Este 2026, los Carnavales de Las Palmas de Gran Canaria cumplen 50 años desde su recuperación tras la dictadura, consolidándose como una de las expresiones culturales más importantes y reconocibles de la ciudad. La mitad de esa historia ha sido contada en directo por Televisión Canaria, que desde su primera retransmisión, el 21 de agosto de 1999, ha acompañado de forma ininterrumpida los Carnavales de las Islas: una celebración que forma parte de nuestro patrimonio cultural y de lo que somos como sociedad.

Porque detrás de cada gala, cada noche de brillo y cada emoción compartida, hay una maquinaria humana que trabaja durante meses para que el Carnaval cobre vida en directo y cruce fronteras, llegando a los hogares canarios a través de Televisión Canaria y al mundo entero gracias a la señal de RTVC.es.

Una labor compleja, impredecible y muchas veces invisible, sostenida por realizadores, productores, operadores y equipos técnicos que hacen posible que el espectáculo no se detenga nunca. Profesionales como Sergio Bratlle Chirino, realizador; Yeneira Jatiya Rodríguez, productora; y Tinguaro Sánchez Robaina, operador de cámara, comparten cómo se vive desde dentro una de las fiestas más emblemática de Canarias, cuando las luces se encienden y todo debe salir perfecto.

Un año entero preparando el Carnaval

Detrás de cada gala de Carnaval emitida en directo trabajan más de un centenar de personas coordinadas al milímetro. El equipo técnico de Televisión Canaria y las productoras externas, se coordinan durante meses con la Dirección Artística del Carnaval, personal del Ayuntamiento y los diferentes equipos que hacen posible que todo ocurra en tiempo real.

Como explica Bratlle, realizador de Televisión Canaria desde su creación en 1999, una retransmisión de este calibre moviliza “no solo a los equipos de cámaras y operadores de los distintos sistemas, sino también a todo el engranaje técnico: montaje, mezcladores, operadores de vídeo, sonido y control de imagen”. Además del personal que trabaja directamente para la gala, también entran en juego “atrezzistas y ayudantes de escenografía, equipos que entran y salen continuamente con los grupos coreográficos o ayudando a las candidatas”.

Meses antes, los equipos de Producción y Realización inician un trabajo silencioso de coordinación con la Dirección Artística del Carnaval y el Ayuntamiento, al que se suma una planificación técnica y humana de gran complejidad. Tal y como explica Jatiya, productora veterana de la casa desde hace 25 años, el proceso se articula en distintas fases que arrancan incluso cuando termina una edición. “Casi cuando termina un Carnaval ya se empieza a trabajar en el siguiente, revisando pliegos, medidas técnicas y posibles correcciones”, señala.

Un margen que no siempre existió. “Hubo épocas en las que apenas teníamos dos semanas. Tocaba imaginar cómo iba a ser el Carnaval, escribirlo casi sobre el papel y lanzar la producción en cuanto se adjudicaba”, recuerda.

“El Carnaval es un trabajo colectivo enorme”, resume Bratlle. “En una gala pueden estar trabajando tranquilamente entre 100 y 120 personas, contando con nuestros equipos de la televisión y todo el personal que hace posible el espectáculo”. Un esfuerzo coral, muchas veces invisible, que sostiene uno de los directos más complejos y emocionantes de la televisión pública canaria.

Una de las retransmisiones más especiales

Como cuenta Sánchez, operador de cámara con 20 años de carnavales en su mochila profesional, trabajar en el Carnaval “es un reto enorme, a la vez que una de las retransmisiones más especiales para cualquier profesional”. Explica que, en un evento de esta magnitud, con miles de personas en el parque o en la calle, donde hay “mucho ruido, mucha luz, muchísimas cosas pasando a la vez”, se requiere un despliegue técnico y humano capaz de captar lo que sucede en el escenario y entre el público con la máxima calidad.

«Un operador de cámaras tiene que estar atento a lo que está pasando, saber lo que va a venir después y estar coordinado con el realizador. Realmente, te conviertes en los ojos del realizador y te tienes que adelantar a lo que vaya a ocurrir para captarlo», añade.

Una de las innovaciones que permitieron dar un salto tecnológico de gran calibre fue la incorporación del sistema CuePilot, una herramienta de planificación y control de emisiones en directo que centraliza el guion técnico y sincroniza, en tiempo real, el trabajo de realización, cámaras, sonido y grafismo, garantizando una mayor precisión y coordinación en las retransmisiones.

«Sólo se había utilizado en Eurovisión, creo que la primera vez que se utilizó en España fue en el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria», destaca Sergio Brattlle.

Una Oficina en el Santa Catalina

«En los carnavales, como son tantas galas y retransmisiones en dos semanas y media, la diferencia es que, directamente se monta un plató en el parque. Se queda una unidad móvil montada y vas al Santa Catalina como quien va a la tele. Tu nueva oficina está en el Parque Santa Catalina», señala Yeneira Jatiya.

No es comparable a una retransmisión puntual, como puede ser una romería de un solo día, en la que se instala la unidad móvil, se realiza el evento y se desmonta al finalizar. “Aquí hay que dejarlo todo preparado con medidas de prevención de riesgos laborales y con todo tipo de previsión: el público que sale, el que entra, el cableado, que no moleste y que no haya que retirarlo si surge algún evento, como pasó el año pasado con el concierto de Maluma”, explica la productora, un despliegue que se vuelve aún más exigente cuando la ciudad se transforma por completo.

Bratlle y Jatiya destacan como especialmente compleja la edición de 2024, cuando el Carnaval capitalino “por primera vez en casi 30 años salía del Parque de Santa Catalina”. Hasta ese momento, señala Bratlle, “todos los que hemos hecho Carnaval conocíamos el Parque de Santa Catalina al dedillo, tanto por posiciones de cámaras como por las mejores ubicaciones o espacios para aprovechar, y de repente nos encontramos ante un cambio radical de escenario”.

Jatiya recuerda perfectamente esa edición, marcada por el traslado al recinto portuario, “con los bidones de petróleo, de combustible, que había al lado”, una circunstancia que añadía complejidad y tensión al dispositivo técnico y de seguridad.

Captar en directo el sentir popular

Más allá de los imprevistos y dificultades, en el Carnaval hay algo que va más allá de la técnica y de la presión del directo. “Sientes al pueblo. Parece raro, pero sientes al pueblo, lo vives con él”, explica Sánchez. Una sensación que convive con la exigencia de un trabajo que se desarrolla precisamente cuando el resto celebra. “Toda la gente que se dedica a trabajar en el mundo audiovisual trabajamos cuando todo el mundo está de fiesta”, subraya.

Ese equilibrio entre concentración y emoción es parte esencial del oficio. “Tienes que estar realmente enfocado en lo que estás haciendo, en realizar tu trabajo correctamente, pero también hay una parte humana, porque también estás viviendo la fiesta desde dentro, aunque estés trabajando”, señala.

La tensión, inevitable en un evento de estas dimensiones, se diluye gracias al equipo. “Llevamos muchos años trabajando en esto y a mí me tranquiliza tener los compañeros que tengo, porque son unos profesionales como la copa de un pino”, afirma. En un dispositivo tan complejo, “saber que en cualquier momento puede suceder cualquier avería, cualquier fallo” y que el equipo será capaz de localizarlo, resolverlo y continuar sin que el espectador lo perciba es clave.

25 años de historia compartida

Durante estos 25 años, ese trabajo en equipo y ese compañerismo han sostenido las retransmisiones del Carnaval en la televisión pública canaria. Un esfuerzo que no siempre se ve, pero que se nota: en cada plano que llega a tiempo, en cada señal que no se cae, en cada detalle que se salva en silencio para que el espectáculo continúe.

Con el arranque de una nueva temporada carnavalera, RadioTelevisión Canaria volverá a desplegar durante varias semanas una programación especial que llenará su parrilla de contenidos carnavaleros.

Mientras la fiesta toma las calles, realizadores, productores, operadores de cámara y técnicos de esta casa trabajan para que cada gala, cada actuación y cada emoción lleguen a todos los rincones del planeta, a través de la señal en directo de RTVC.es, cumpliendo así con la vocación de servicio público de contar lo que somos y poner en valor nuestras tradiciones y nuestra identidad cultural.

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