El proyecto piloto establece unidades de atención psicosocial en las islas capitalinas para ofrecer apoyo terapéutico especializado a este colectivo vulnerable
La consejera de Sanidad, Esther Monzón, presenta un programa pionero junto a la presidenta de UNICEF España, María Ángeles Espinosa. Esta iniciativa activa dos unidades especializadas en Gran Canaria y Tenerife para atender a menores migrantes no acompañados. El Servicio Canario de la Salud busca garantizar así el bienestar emocional de los jóvenes mediante evaluaciones y terapias adaptadas.
El proyecto nace de una colaboración estrecha entre el Gobierno de Canarias y UNICEF. Las nuevas unidades de atención psicosocial trabajarán directamente en las islas capitalinas. Este esfuerzo conjunto cuenta además con la financiación del Ministerio de Sanidad.
Los profesionales realizarán evaluaciones psicológicas iniciales y periódicas a cada menor. El equipo implementará intervenciones terapéuticas individuales y grupales según la cultura del joven. También desarrollarán programas de resiliencia para fortalecer el acompañamiento emocional.
El personal educativo y sanitario recibirá formación técnica para detectar precozmente el malestar conductual. Estas medidas estratégicas se alinean con los objetivos del Plan de Salud Mental 2022–2026. El plan busca proteger los derechos humanos y fomentar la equidad sanitaria.
Protocolo de atención integral
El Servicio Canario de la Salud ya aplica el protocolo denominado ‘Infancia en movimiento’. Este documento establece un marco de referencia para la asistencia sanitaria de todos los menores. La atención aborda tanto el plano físico como el ámbito de la salud mental.
El protocolo garantiza una sanidad inclusiva para los niños que llegan al archipiélago. Las autoridades coordinan de forma transversal las áreas de Bienestar Social y Sanidad. El enfoque integral asegura el apoyo durante toda su estancia en las islas.
El modelo diferencia la captación de los menores según su contexto de llegada. Los agentes aplican una captación activa para aquellos que están bajo tutela oficial. Por otro lado, utilizan contactos sociales para asistir a quienes residen con sus familias.


