Dimite la primera miembro del Gobierno de Reino Unido y ahonda la crisis de liderazgo de Starmer

Más de 70 diputados laboristas piden la dimisión del primer ministro británico además de miembros de su propio gabinete

Starmer
Starmer se resiste a dimitir a pesar de las presiones. EP

La hasta ahora ministra de Descentralización, Fe y Comunidades, Miatta Fahnbulleh, ha presentado este martes su dimisión, convirtiéndose en la primera miembro del Gobierno británico que deja el puesto en medio de las presiones internas contra el primer ministro, Keir Starmer, para que dimita tras la debacle sufrida en las elecciones locales del pasado jueves.

«Esta mañana he enviado mi carta de dimisión al primer ministro. Insto al primer ministro a que haga lo correcto por el bien del país y del partido, y a que establezca un calendario para una transición ordenada», ha señalado en un mensaje en redes sociales, en el que ha publicado su carta de dimisión. En ella, Fahnbulleh reivindica el «privilegio» de haber desempeñado un papel en un Gobierno que «trabaja arduamente en todos los niveles para lograr el cambio que el país necesita» y subraya su labor primero como secretaria de Estado de Consumidores de Energía y posteriormente al frente de Descentralización, Fe y Comunidades.

«Aunque se han logrado avances, no hemos actuado con la visión, la rapidez y la ambición que exige nuestro mandato de cambio. Tampoco hemos gobernado como un Partido Laborista claro en sus valores y firme en sus convicciones», ha lamentado, incidiendo en que el Ejecutivo de Starmer ha cometido «errores» como recortes a servicios sociales.

«El mensaje en las puertas de los hogares fue claro: usted, primer ministro, ha perdido la confianza y la credibilidad del público«, ha recalcado para insistir en que Reino Unido afronta «enormes desafíos» y la ciudadanía reclama «a gritos la magnitud de cambio que esto requiere».

Presiones a Starmer

Más de 70 diputados laboristas se han sumado a la petición de dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, tras las derrotas cosechadas en las elecciones locales del pasado jueves, que supusieron grandes avances para la formación de ultraderecha Reform, liderada por Nigel Farage, pese a que por el momento el mandatario laborista ha rechazado su marcha insistiendo en que solo ahondaría el «caos» político en el país.

Según el recuento de la cadena británica BBC, 71 diputados laboristas han reclamado la dimisión de Starmer o que el dirigente establezca un calendario para su salida del Ejecutivo, mientras que la cadena Sky News apunta a un total de 72.

Entre ellos se encuentra Jonathan Hinder, quien ha opinado ante la BBC que «el primer ministro se irá», antes de agregar que «ningún primer ministro puede sobrevivir con tantos diputados perdiendo la confianza en él».

«Necesitamos un nuevo líder para el Partido Laborista y nuestro país necesita un nuevo líder«, ha reclamado, asegurando que Starmer, pese a la aplastante victoria laborista de 2024, «nunca ha sido un activo electoral».

Las secretarias de Interior y Exteriores piden su salida

Además de la crisis entre las filas parlamentarias del laborismo, tanto BBC como Sky News coinciden en que la secretaria de Interior, Shabana Mahmood, ha pedido que el primer ministro ponga plazo a su salida, mientras que el segundo medio suma también a la responsable de Exteriores, Yvette Cooper, a la oposición que enfrenta el dirigente británico dentro de su propio Gobierno. Se trata de las dos integrantes del gabinete de Starmer de mayor rango, después del propio mandatario y de la ministra de Hacienda, Rachel Reeves.

En un nivel inferior, el responsable de Asistencia Social en el Ministerio de Sanidad, Stephen Kinnock, ha estimado que los miembros del gabinete «bien podrían» pedirle al primer ministro laborista su dimisión en su reunión semanal de este martes por la mañana.

«Bien podrían hacerlo… No me meto en la cabeza de ninguno de mis colegas del gabinete», ha respondido al ser preguntado en la BBC sobre si los ministros le dirían al primer ministro que es hora de dimitir. Al hilo, preguntado por la posibilidad de que algunos pudieran romper filas en el encuentro, ha estimado que «es posible que algunos miembros del gabinete lo hagan», si bien ha subrayado no tener «ni idea».

«Solo espero que se detengan un momento, reflexionen y piensen en el potencial caos que esto podría desatar, y que recuerden lo que dijimos cuando se estaba produciendo este caos bajo el gobierno conservador», ha agregado, en alusión a las posiciones del Partido Laborista frente a los sucesivos cambios de liderazgo del Ejecutivo ‘tory’ inicialmente encabezado por Boris Johnson.

«Frustación»

Starmer ha reconocido este lunes «frustración» con su figura, tras los malos resultados del Partido Laborista en las elecciones municipales del pasado jueves, aunque ha vuelto a rechazar su dimisión apostando por darle la vuelta a la situación, después de incidir en que su marcha solo «sumirá» en el «caos» a Reino Unido.

«No voy a ocultar el hecho de que tengo detractores, incluso dentro de mi propio partido. Y tampoco voy a ocultar el hecho de que tengo que demostrarles que están equivocados. Y lo haré», ha afirmado el dirigente laborista, recalcando que su salida solo ahondaría en «el caos» en el que, ha dicho, «los conservadores lo hundieron (al país) una y otra vez» con sucesivos cambios de liderazgo desde 2019.

De cualquier modo, la crisis laborista ya ha provocado los primeros movimientos, si bien en la dirección contraria a las dudas planteadas sobre Starmer. Después de que seis asesores ministeriales –cargos no remunerados inferiores a los subsecretarios de Estado, el menor de los tres escalafones ministeriales– renunciaran o exigieran al primer ministro que estableciera un calendario para su dimisión, Downing Street ha anunciado el reemplazo de los seis. Están distribuidos entre las carteras de Salud y Asistencia Social; Justicia; Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales; Interior; Trabajo y Pensiones, y la propia oficina del gabinete.

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