El Cabildo impulsa un acuerdo para reforzar la prevención y la coordinación de emergencias basándose en las lecciones aprendidas en La Palma
El Cabildo de Tenerife ha promovido un acuerdo institucional de gran calado para fortalecer las medidas preventivas y la coordinación entre las distintas administraciones. Esta iniciativa busca elevar el nivel de preparación de la población frente al riesgo volcánico, un elemento intrínseco a la naturaleza de la isla que requiere una gestión proactiva y unificada.
Esta hoja de ruta se integra directamente en el desarrollo de la Ley de Volcanes de Canarias, una normativa que el Parlamento autonómico aprobó por unanimidad en 2025. El texto legal fija un nuevo marco para la gestión de emergencias, donde la seguridad jurídica, la anticipación y la protección directa de las personas afectadas se convierten en los pilares fundamentales de cualquier actuación pública.
La voz de la experiencia tras el Tajogaite
El acuerdo no nace de forma aislada, sino que recoge las recomendaciones de los colectivos de afectados por la erupción del Tajogaite en La Palma. Estos grupos, basándose en su vivencia personal, insisten en la importancia crítica de actuar con transparencia, previsión y una coordinación institucional impecable para monitorizar la evolución de la actividad volcánica en Tenerife de manera eficiente.
Bajo esta premisa, el Cabildo insta al Gobierno de Canarias a que acelere el desarrollo efectivo de la Ley de Volcanes. La institución insular considera prioritario que el Ejecutivo autonómico garantice una comunicación clara, periódica y accesible sobre la actividad volcánica. Se persigue, además, trabajar siempre en estrecha colaboración con los protocolos que marca el PEVOLCA.
Alianza entre ayuntamientos y simulacros
La estrategia también contempla el impulso de un convenio de cooperación entre el Cabildo, la Federación Canaria de Municipios y los ayuntamientos de la isla. El fin principal de esta alianza es revisar y armonizar los planes municipales de protección civil. De esta forma se busca asegurar que todos los niveles de la administración hablen el mismo idioma ante una posible crisis.
En el ámbito de la concienciación social, el INVOLCAN mantendrá su papel protagonista mediante el desarrollo de acciones formativas sobre autoprotección y evacuación. Además, los técnicos organizarán simulacros en los municipios con mayor riesgo, permitiendo que la ciudadanía se familiarice con las rutas de escape y los tiempos de respuesta necesarios.
Protección jurídica y respuesta integral
Más allá de la emergencia inmediata, el pacto busca fomentar una cultura aseguradora y mejorar la seguridad jurídica de los inmuebles en zonas sensibles. El Cabildo integrará además a profesionales de distintos ámbitos científicos y técnicos. El objetivo es garantizar que la isla ofrezca una respuesta integral ante cualquier escenario volcánico futuro.
Desde la institución insular subrayan que este acuerdo se apoya firmemente en las lecciones aprendidas tras la erupción de 2021 en La Palma. Con este compromiso, Tenerife aspira a anticiparse a posibles escenarios críticos y reducir al mínimo cualquier impacto negativo tanto en la población como en la riqueza del territorio.


