Diferentes sensores colocados en 8 barrancos de Tenerife controlan la velocidad y la altura del agua para prevenir posibles inundaciones en la temporada de lluvias
Tenerife controla las áreas de riesgo potencial de inundaciones con un instrumental que mide la velocidad y el caudal de los barrancos.
Los diferentes sensores se han colocado a lo largo de 8 barrancos de todo el territorio insular. En el noreste de Tenerife se sitúan la mayor parte de las zonas con mayor riesgo de inundaciones.
Un sofisticado sistema avisa en tiempo real sobre el agua que llevan los barrancos monitorizados. Estos barrancos están incluidos en el plan de gestión de riesgos de inundación del Cabildo de Tenerife.
Se trata de los barrancos, San Felipe, en Puerto de la Cruz y Los Realejos; del Infierno y Torviscas en Adeje; de Santos en La Laguna y Santa Cruz de Tenerife; Bufadero y El Hierro, en la capital tinerfeña, y San Juan, en Guía de Isora.
Monitorización al momento
Un limnímetro controla los niveles del agua a través de un sofisticado sistema. Desde el Cabildo de Tenerife, han adelantado que es la primera vez que se coloca algo similar en el archipiélago.
A este vigilancia ante la aparición de borrascas se suman dos radares que determinarán donde va a caer mayor volumen de agua. Estos radares es fruto del acuerdo alcanzado entre el Cabildo de Tenerife, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el Consejo Insular de Aguas.


