Durante el periodo vacacional, el tráfico en la Autopista del Norte de Tenerife daba un pequeño respiro, ahora, con la vuelta a la rutina la TF-5 recupera su imagen habitual
Hace solo unas semanas, durante el periodo vacacional navideño, el tráfico en la Autopista del Norte de Tenerife daba un pequeño respiro pero, ahora, con la vuelta a la rutina, la TF-5 recupera su imagen habitual, una comparativa que evidencia cómo el regreso a los colegios y universidad vuelve a tensionar una de las principales vías de Tenerife.
En opinión de Oliver Castilla, Ingeniero Técnico Industrial, «está claro que las grandes obras que debe afrontar la isla de Tenerife para mejorar su movilidad no son obras que se puedan ejecutar en el plazo de dos o tres meses; son obras que rozan los cinco o seis años, como estamos viendo, llegamos tarde».
«Llegamos con varios años de retraso. Y lo que debería plantear la administración pública son soluciones cortoplacistas que puedan atenuar esa congestión que sufren todos los días los ciudadanos de la isla de Tenerife», añade el profesional.
Proyecto piloto en tiempo real
Así, en busca de medidas para aliviar la presión del tráfico en las zonas más congestionadas de la TF-5, estos días la Dirección General de Tráfico (DGT) está llevando a cabo una prueba piloto de control de tráfico en tiempo real.
Hasta el próximo miércoles, los conductores de esta autopista podrán toparse o bien con agentes de tráfico o bien con semáforos itinerantes. Durante las horas de mayor afluencia.
En este sentido, las acciones y el punto exacto de las pruebas no se se especifican para no interferir en las condiciones habituales de circulación. De los resultados que se extraiga de prueba, dependerá la posible instalación de semáforos para acceder a la autopista.
Rehabilitación de la HI-35
Por otro lado, en El Hierro, este lunes el Cabildo ha presentado las obras de rehabilitación de la carretera HI-35, de acceso al pueblo de Isora, una intervención que mejorará la seguridad de la red insular mediante la repavimentación de la calzada, la sustitución de la señalización horizontal y vertical, y el acondicionamiento de las cunetas. En total, se actuará sobre 2,3 kilómetros de vía que actualmente presentan múltiples deficiencias.


