La ULL analiza cómo resistieron los aborígenes canarios tras la conquista castellana

La investigación examina el papel de los llamados «alzados», indígenas que permanecieron fuera del control castellano, y establece paralelismos con las formas de resistencia que surgieron posteriormente en América

Un estudio de la Universidad de La Laguna (ULL) analiza las primeras formas de resistencia en Tenerife de la población guanche tras la conquista castellana. La investigación se centra en los llamados «alzados», grupos de indígenas que se refugiaron en zonas de difícil acceso para mantenerse al margen del nuevo orden colonial.

Fotograma de «Los último guanches libres» de 2022

Los investigadores Roberto González Zalacain y Kevin Rodríguez Wittmann, del grupo Castilla y el Mar en la Baja Edad Media (GICYEM), son los autores del trabajo. La revista Fronteras de la Historia ha publicado el artículo bajo el título Formas de resistencia indígena en Tenerife tras la conquista castellana: ¿precedentes del caso americano?

El estudio plantea que estas formas de resistencia no constituyeron episodios aislados. Por el contrario, reflejaron las tensiones sociales, económicas y culturales que provocó la implantación del dominio castellano en la isla.

Los guanches que resistieron al dominio castellano

Los investigadores señalan que la integración de la población indígena en la nueva sociedad colonial fue desigual. Muchos guanches quedaron relegados a posiciones de marginación y tuvieron dificultades para acceder a determinados recursos y espacios de poder.

Además, la población aborigen desempeñó un papel fundamental en la economía insular, aunque numerosos indígenas trabajaron en condiciones de subordinación e incluso de esclavitud. Ante esta situación, algunos grupos optaron por refugiarse en las zonas montañosas de Tenerife. La compleja orografía de la isla dificultó el control de los conquistadores y permitió que parte de la población permaneciera fuera de su dominio.

Según el estudio, estas formas de resistencia demuestran que la Corona castellana todavía no controlaba de manera efectiva todo el territorio durante la primera década posterior a la conquista.

Las similitudes entre Tenerife y la resistencia indígena en América

La investigación también establece paralelismos entre los alzados de Tenerife y las estrategias de resistencia que desarrollaron posteriormente comunidades de personas esclavizadas en América.

Los autores analizan posibles contactos entre los fugitivos y embarcaciones extranjeras que navegaban cerca de las costas de Tenerife. Las autoridades castellanas temían que estos barcos facilitaran la huida de quienes permanecían escondidos en las montañas.

Estas circunstancias presentan similitudes con las fugas de personas esclavizadas que se produjeron décadas después en territorios americanos.

De esta manera, los investigadores sitúan la experiencia de Tenerife dentro de los primeros procesos de expansión colonial atlántica y plantean su utilidad para comprender fenómenos posteriores.

La resistencia guanche continuó bajo otras formas

El estudio señala que el aumento del control castellano sobre Tenerife redujo progresivamente el número de alzados. Sin embargo, esto no supuso el fin de la resistencia indígena.

Con el paso del tiempo, los guanches desarrollaron nuevas estrategias para defender sus derechos y preservar su identidad. Algunas de estas acciones se produjeron dentro de las instituciones y estructuras de la propia sociedad colonial.

Los investigadores concluyen que la resistencia indígena tras la conquista de Tenerife permite comprender mejor las transformaciones sociales que marcaron el paso de la Edad Media a la Edad Moderna.

Asimismo, consideran que el caso canario ofrece una perspectiva relevante para estudiar los procesos de colonización que se extendieron posteriormente por el continente americano.

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