El edificio de Las Palmas de Gran Canaria fue desalojado tras la verificación de que no hay riesgo de caída del muro, que quedó dañado por las intensas lluvias caídas por la Borrasca Therese
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha autorizado este viernes el regreso de las 11 personas desalojadas de un edificio en la calle Nicolás Monche López, en el barrio de Miller Bajo, tras confirmarse que los trabajos para reforzar la estabilidad del muro que obligó a evacuarlas no comprometen la seguridad del inmueble.
La decisión se ha adoptado una vez que el personal técnico municipal ha verificado que el comportamiento estructural del muro no supone riesgo para el edificio colindante, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.
Desplazamiento interior
Los análisis han determinado que el desplazamiento detectado, de entre 10 y 15 centímetros, se produce hacia el interior de la estructura, lo que descarta afecciones hacia el exterior, precisa la nota.
En este contexto, y tras completar el vallado de la zona de intervención y definir circuitos seguros de acceso, el consistorio ha considerado que se dan las condiciones necesarias para compatibilizar la realización de las obras con la habitabilidad del edificio, permitiendo así el retorno de las personas afectadas.
Obra de emergencia
Los trabajos, que ya han comenzado mediante un procedimiento de emergencia, se centran en la retirada de la parte superior del muro, que presenta mayor deterioro, así como en la instalación de un sistema de drenaje en la trasera para evitar la acumulación de agua y reducir la presión del terreno sobre la estructura.
Desde el inicio de la incidencia, motivada por las lluvias asociadas a la Borrasca Therese, el Ayuntamiento ha mantenido un seguimiento continuo de la situación, adoptando medidas preventivas como el desalojo temporal de estos residentes mientras se evaluaban las condiciones de seguridad, dos de los cuales necesitaron alojamiento alternativo en el Centro de Inserción Social de La Isleta.
Actuación del Ayuntamiento
Desde el pasado martes, el Servicio de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento ha estado gestionando el desalojo y realojo de las personas residentes.
El área de Urbanismo y la Sociedad Municipal de Gestión Urbanística de Las Palmas de Gran Canaria han analizado el estado del muro y la grieta detectada, y han tramitado el contrato de emergencia que garantizará la estabilidad de la construcción.
El consistorio continúa supervisando la evolución de los trabajos, con el objetivo de garantizar la estabilidad definitiva del muro y la seguridad del entorno, precisa el escrito.


