
El creador de la era dorada aurinegra deja atrás diez años de éxitos, cinco títulos internacionales y un legado que transformó la historia del CB Canarias

La marcha de Txus Vidorreta deja un hueco difícil de llenar, ya que el técnico vasco ha sido el arquitecto de la etapa más exitosa del CB Canarias, casi un milagro para una entidad con solera, modesta pero a la vez ambiciosa, que se ha consolidado en la élite del baloncesto nacional.
Con el técnico vasco en el banquillo, la entidad insular ha llevado a sus vitrinas dos Ligas de Campeones y tres Intercontinentales; ha llegado a una final de Copa del Rey y ha disputado nueve veces los ‘play off’ por el título, con tres presencias en semifinales.
Una era histórica
Vidorreta llegó al banquillo aurinegro en noviembre de 2015, en sustitución de Alejandro Martínez, el artífice del regreso del Canarias a la élite nacional desde la LEB 2.
Tras dos temporadas en la isla, Vidorreta hizo un paréntesis en el curso 2017-2018 para hacerse cargo del Valencia Basket, tras el cual regresó a la entidad aurinegra, donde permaneció hasta la campaña recién finalizada, en la que el equipo cayó en semifinales ante el Barça después de eliminar en cuartos al Real Madrid.
Además de los éxitos colectivos, a nivel individual el técnico bilbaíno, al que le quedaban dos años de contrato, fue reconocido el pasado mayo por parte de la FIBA como el mejor entrenador de la última década en la Liga de Campeones, en la que el CB Canarias participó en nueve de sus diez ediciones.
Un legado imborrable
La imagen de Vidorreta, que ha disputado como entrenador de los tinerfeños 530 partidos, quedará para siempre asociada a las mayores gestas del club y también a la de un jugador mítico, santo y seña de la entidad, Marcelinho Huertas, al que ya había dirigido en Bilbao Basket, quienes junto al otro pilar de este proyecto, el georgiano Giorgi Shermadini, han escrito las páginas más exitosas del club fundado en 1939.


