IES Agustín Espinosa

Nadia Cabrera de La Rosa, a sus 16 años, asume el rol de presentadora en el programa, aportando la voz y la perspectiva de una generación que busca romper tabúes. Actualmente cursa 1º de Bachillerato en la rama de Ciencias, ámbito en el que planea desarrollar su futuro profesional, ya que le apasiona la medicina, la enfermería y la biología. Se define a sí misma como una joven fuerte, decidida y responsable, valores que guían tanto su trayectoria académica como su compromiso con el programa.
Compromiso con la salud y el bienestar
Más allá de su perfil académico, donde destaca por su capacidad para mantener la constancia y la perseverancia frente a cualquier obstáculo, Nadia tiene una visión muy lúcida sobre los retos sociales de los jóvenes. Su principal orgullo personal radica en el esfuerzo diario que dedica a sus estudios para alcanzar sus metas futuras, un logro que refleja su carácter disciplinado.

Voz contra el estigma
Para Nadia, hablar de salud sexual con naturalidad no es solo una opción, sino una necesidad. En su entorno cercano promueve la eliminación de prejuicios, convencida de que la desinformación y el miedo al juicio ajeno son las principales barreras que impiden a adolescentes proteger su salud y buscar ayuda.
Ante el miedo y la incertidumbre que pueden generar las ITS en su franja de edad, Nadia lanza un mensaje claro:
«No tengan miedo. No están solos ni solas; es algo que debemos normalizar, tratar con especialistas y, sobre todo, abordar sin miedo a ser juzgados«.
Su deseo para su generación es claro: fomentar la empatía y la responsabilidad colectiva. Propone dejar de lado el juicio prematuro y apostar por la información como la herramienta fundamental para entender las dificultades ajenas, recordando siempre que cualquier persona puede encontrarse en una situación vulnerable.

Enfoque personal
Cuando necesita desconectar, Nadia encuentra su equilibrio en el mar, disfrutando de la costa de su isla o practicando deporte en solitario, acompañada de música. Estos momentos de pausa son para ella esenciales para mantener la energía necesaria ante sus retos personales y académicos.



