Las pantallas acústicas transparentes instaladas en varios tramos de las autopistas de Tenerife están provocando la muerte de aves, algo que se podría solucionar con la simple instalación de vinilos o marcas para que los pájaros no se estrellen contra ellas
La Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN) denuncia la muerte continuada de aves silvestres por colisión contra las pantallas acústicas transparentes instaladas en las autopistas de Tenerife, especialmente en la TF-1. Una situación que viene siendo documentada desde hace meses por personas voluntarias de diversas asociaciones ambientales y que se ha comunicado al Cabildo de la isla. Aún así, la asociación denuncia que no se han puesto en marcha medidas, a pesar de ser tan sencillas y económicas como la instalación de vinilos o marcas en los paneles para que los pájaros no choquen con ellas.
Durante este periodo se han localizado de forma reiterada cadáveres de canarios, mirlos, tórtolas y otras especies de aves silvestres que impactan contra los paneles transparentes de estas infraestructuras, incapaces de percibirlos como obstáculos debido a las características de la visión aviar.

La asociación asegura que los hallazgos se han comunicado sistemáticamente a los agentes medioambientales del Cabildo de Tenerife, que han acudido a los lugares señalados, recogido los ejemplares y elaborado los correspondientes informes, manteniendo la cadena de custodia necesaria para documentar oficialmente los casos de mortandad.
Sin embargo, pese a que la situación ha sido trasladada desde hace meses a las áreas competentes, especialmente al Servicio de Carreteras del Cabildo de Tenerife, responsable de estas infraestructuras, aseguran que no se han adoptado hasta la fecha medidas correctoras efectivas ni se ha ofrecido respuesta a las comunicaciones remitidas.

Un problema ampliamente conocido y estudiado
La mortalidad de aves por colisión contra superficies transparentes o reflectantes constituye uno de los principales impactos de origen humano sobre la avifauna a nivel mundial. Diversos estudios científicos han demostrado que las aves son incapaces de identificar correctamente este tipo de estructuras cuando son transparentes o reflectantes, lo que provoca millones de muertes cada año.

Aunque en España aún no existen estudios específicos que cuantifiquen el impacto de estas infraestructuras sobre la avifauna, la problemática se conoce sobradamente por las administraciones públicas y por la comunidad científica.
En Estados Unidos, diferentes investigaciones estiman que las colisiones contra superficies transparentes y reflectantes causan más de mil millones de muertes de aves cada año, convirtiéndose en una de las principales causas de mortalidad de origen humano para numerosas especies. Estos trabajos han permitido desarrollar durante décadas soluciones eficaces y ampliamente contrastadas para prevenir este impacto.

Existen soluciones sencillas y de bajo coste
La corrección de este problema resulta técnicamente sencilla. Las propias guías del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para el diseño y ejecución de pantallas acústicas contemplan la incorporación de sistemas de protección para aves mediante elementos que aumenten la visibilidad de las superficies transparentes.

Entre las medidas más eficaces se encuentran la instalación de vinilos, marcas, patrones gráficos o elementos visuales distribuidos regularmente a menos de 5 cm de distancia sobre las superficies transparentes, impidiendo que las aves las perciban como espacios libres de paso.
Se trata de actuaciones de bajo coste, rápida ejecución y eficacia ampliamente demostrada, que ya se aplican con éxito en numerosas infraestructuras públicas tanto en España como en otros países.
Un problema que probablemente afecta a más infraestructuras de la isla
ATAN advierte además de que la situación detectada en la TF-1 podría estar produciéndose en otros tramos de autopistas y carreteras de Tenerife donde existen pantallas acústicas transparentes similares.
La asociación señala que la detección de cadáveres resulta especialmente difícil en muchos de estos emplazamientos debido a las condiciones de acceso. Por ello, considera imprescindible que las medidas preventivas se implanten de forma generalizada en todas las infraestructuras que presenten este tipo de elementos y no únicamente en los puntos donde ya se ha constatado la mortandad.
Posibles responsabilidades por la inacción
La Fiscalía de Medio Ambiente viene advirtiendo en los últimos años sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas frente a la muerte de aves por colisión contra estructuras transparentes. Podría llegar incluso a analizar posibles responsabilidades penales cuando existe conocimiento previo del problema y no se adoptan medidas para evitarlo.
Asimismo, la legislación estatal ha reforzado recientemente la protección de los animales vertebrados silvestres y diversas normas obligan a las administraciones públicas y a los titulares de infraestructuras a prevenir impactos evitables sobre la fauna.
Anuncian medidas legales
Por este motivo, ATAN anuncia que, si no se adoptan de manera inmediata las medidas necesarias para detener esta mortandad evitable, iniciará las acciones legales que resulten procedentes para depurar las posibles responsabilidades derivadas de la falta de actuación ante un problema conocido, documentado y comunicado reiteradamente a las administraciones competentes.
“Cada día que pasa sin actuar supone nuevas muertes de aves. Las administraciones conocen el problema, disponen de herramientas técnicas para solucionarlo y han sido informadas de forma reiterada. Cuando un daño es conocido, evitable y persiste por falta de actuación, corresponde exigir responsabilidades”, señala la asociación.
ATAN solicita al Cabildo de Tenerife la adopción urgente de medidas correctoras en todas las pantallas acústicas transparentes de la red viaria insular que puedan representar un riesgo para la avifauna, así como la evaluación técnica del conjunto de estas infraestructuras para prevenir nuevas colisiones.
La asociación recuerda además que cualquier persona que encuentre aves muertas o heridas junto a estas infraestructuras no debe manipular, recoger ni desplazar los ejemplares. Es fundamental comunicar el hallazgo al área de Medio Ambiente, a La Tahonilla o a los agentes medioambientales para que puedan proceder a su recogida siguiendo el protocolo oficial y mantener la cadena de custodia. Si se manipulan sin autorizada los cadáveres se puede impedir que estos se utilicen posteriormente como prueba documental de la mortandad registrada.


